God of War Ragnarok: ¿Acierta o se equivoca Sony al lanzarlo en PS4?

Sony ofrecerá el juego a los más de 100 millones usuarios de PS4.

La noticia más replicada de esta semana ha sido, sin dudas, el retraso de God of War Ragnarok hasta 2022; sumado al hecho de que Sony desveló oficialmente que la secuela de la aventura de Kratos y Atreus también estará disponible en PlayStation 4.

Si bien, la llegada de God of War Ragnarok a PS4 nunca fue descartada del todo por Jim Ryan ni ninguno de los representantes de Sony, muchos dieron por sentado que no llegaría a la consola de anterior generación porque no fue incluida en el anuncio del juego el año pasado.

Ahora, se ha abierto un debate sobre las consecuencias que esto puede traer al desarrollo del juego y como podrá coartar, en cierta forma, la libertad creativa y de diseño para los desarrolladores, ya que deberán tomar en cuenta las posibilidades técnicas de una máquina de 2013 a la hora de idear ciertos sistemas.

Indudablemente, que GOW Ragnarok sea un título intergeneracional le va a impedir a Sony Santa Monica explotar todo el hardware de PS5 con su próxima gran obra y eso, lógicamente, alargará la transición generacional entre PS4 y PS5, pues los jugadores no se verán ‘forzados’ a adquirir una PlayStation 5 para disfrutar de uno de los llamados ‘vendeconsolas’ de Sony.

GOW Ragnarok en PS4 es un acierto comercial.

Desde el ámbito comercial, el lanzamiento de este juego en PS4 es totalmente lógico y entendible, pues son más de 100 millones de PS4 las que se han vendido en todo el mundo; representando un universo amplísimo de potenciales clientes y ganancias que le generaría el juego a Sony al lanzarlo en esta plataforma.

Además, a esta razón se le suman los problemas de stock que ha tenido la PS5 desde su lanzamiento, lo que también reduciría el potencial comercial del juego si se lanzase exclusivamente en la nueva consola; así que es claro que desde el punto de vista financiero, Sony acierta.

Sin embargo, por asegurarse un éxito comercial, Sony ha decidido que el establecimiento de la nueva generación como único plano sea mucho más tardío, perjudicando el avance técnico en un proyecto tan grande como GOW Ragnarok.

Pero el principal ‘problema’ creo que ni siquiera radica en la decisión de Sony de lanzar el juego en PS4; sino la forma en la que se manejó la información y lo tardío que fue el anuncio de la llegada del juego a dicha consola.

Ocultar que el nuevo God of War saldría en PS4 generó cierta expectativa en los usuarios de PS5, definiendo al título como exclusivo de nueva generación y ofreciéndolo como la primera referencia next-gen de PlayStation después de Demon’s Souls y Returnal, ya que Horizon Forbidden West sí fue presentado como intergeneracional desde un principio.

Que el nuevo God of War llegue a PS4 no sorprende.

Tomando en cuenta el tratamiento que le ha dado Sony a las generaciones a lo largo de los años, no sorprende que God of War Ragnarok tuviese como consola objetivo a PS4, ya que en situaciones normales, sin pandemia, el título habría salido en este año.

Sacrificar todo el potencial comercial de PS4, la segunda consola más vendida de la historia de PlayStation, por explotar el hardware de una consola que no ha superado oficialmente ni las 10 millones de unidades vendidas; no era algo que Sony iba a plantearse como factible, bajo ningún concepto.

Además, los grandes despliegues de nueva generación que aprovechan al máximo el hardware nunca han llegado durante el primer y segundo año de disponibilidad de la consola; y tenemos los ejemplos de PS3 y PS4; que terminaron de explotar con The Last of Us y The Last of Us Part II; y hasta con el mismo God of War, que salió en 2018, cuatro años y medio después del estreno de PS4.

Por todo lo expuesto, pienso que Sony ha adoptado la decisión más lógica con respecto al contexto actual de PS5 y PS4; y que prohibir a los usuarios de PS4 de disfrutar de este título sería uno de los desaciertos comerciales más grandes de la historia reciente de PlayStation.

A la PS5 todavía le quedan, como mínimo, cuatro o cinco años para explotar todo su potencial y ya los estudios de PlayStation tendrán la oportunidad de aprovechar todo el hardware, al igual que los jugadores de disfrutar de la potencia de la consola.

Y sí, PlayStation está retrasando la llegada de la nueva generación, pero dadas las condiciones actuales; me parece que está más que justificado.