El formato físico y la lucha para evitar el fin de una era dorada de los videojuegos

Vínculos, preservación y nostalgia.

No cabe duda que la industria de los videojuegos y la forma de vivir esta pasión que nos une han cambiado muchísimo con el paso de los años.

En una cosas, para bien. Ahora tenemos acceso a una cantidad prácticamente incontable de títulos en nuestras consolas y hasta en teléfonos móviles, así que divertirse con videojuegos es ahora más accesible que nunca para personas de todas las edades.

Otras novedades de este siglo como el juego en línea nos han permitido disfrutar de partidas inolvidables con desconocidos del alrededor del mundo, pero también con amigos que tuvieron que irse lejos y sirviendo de conexión importante para mantener relaciones.

Sin embargo, la evolución también trae consigo cambios que nos despojan, poco a poco y sin que nos demos mucha cuenta, de cosas que quizás dabamos por sentado y que jamás pensábamos que quedarían en entredicho.

Y sí, como lo dice el título del artículo, estoy hablando de los videojuegos en formato físico, ese vínculo eterno que millones de jugadores hemos formado alrededor de un disco, cartucho, manuales y accesorios.

Por razones de practicidad y reducción de costos, varias empresas de la industria están intentando silente y no tan silentemente dejar de lado el formato físico de forma definitiva. Esto implicaría el fin de una era en la que muchísimos jugadores nos formamos y aprendimos a disfrutar del medio.

Y es que este artículo ha sido escrito simplemente con la intención de concienciar sobre todas las bondades que ya se han perdido y otras más que perderíamos si el formato físico desapareciera por completo, para no esperar que el formato físico se vaya para extrañarlo y hacer algo al respecto cuando aún vale la pena.

El formato físico y días de alquiler que no volverán.

Por ejemplo, algo que ya ha sido eliminado por completo de la rutina de cualquier jugador es la posibilidad de rentar juegos. En los años 90 esto era una actividad fija cada semana para muchos jugadores. Así como muchos alquilaban peliculas para su VHS o Betamax, los jugadores alquilaban cartuchos y discos.

Un fin de semana, casi siempre, bastaba para terminar un juego que no podías comprar. Y es que sí, los juegos en aquella época tampoco necesitaban durar 50 o 60 horas para ser considerados obras maestras.

Este es solo uno de los puntos que se han perdido con el auge del formato digital. Ya es imposible sentir esa presión que teniamos cuando sabiamos que el alquiler se iba a vencer y que teníamos que derrotar a ese jefe o resolver ese puzzle antes de devolverlo.

El único laberinto, ahora, es intentar importar las ediciones físicas de otros países como es el caso de Like a Dragon Gaiden: The Man Who Lost His Name, que solo tendrá edición física en Japón.

Los manuales de instrucciones y guías, otro recurso olvidado.

Otro de los ‘males’ de la llegada del formato digital es la ausencia total de manuales de instrucciones y guías en las ediciones fisicas de la actualidad, salvo contadas excepciones que se agradecen muchisimo.

Las desarrolladoras y distribuidoras se esmeraban por premiar al consumidor por su compra. No solo con un cartucho o disco con un diseño fino y trabajado, sino también con un manual de instrucciones y guía muy útiles para su aventura.

Además, estos folletos nos servían para descubrir secretos ocultos del juego, algunos ‘trucos’ que desvelaban los mismos desarrolladores para facilitar las partidas y también ver los diseños de los personajes desde otras perspectivas.

Aún atesoro varios de los manuales que trajeron mis joyas de los 90, sin pagar un solo centavo más y con juegos que realmente no eran el ‘boom’ comercial. Simplemente era un estándar que antes existía y ahora no.

Y sí, ahora tenemos ediciones coleccionista que traen accesorios y objetos de mucho valor para los fans, pero a precios exorbitantes muchas de ellas. Además, en los últimos tiempos se ha optado por no incluir un disco de juego en estas ediciones, obligando al usuario a comprar dos veces si quiere tenerlo en físico.

Y nos fuimos acostumbrando a la práctica y vacía inmediatez.

Con la llegada del internet a todos los mercados globales el formato digital comenzó a arrasar. Y con muchas razones a su favor.

Prender la consola, comprar el juego y tenerlo instalado en unos 20-25 minutos sin salir de casa era una absoluta maravilla en la generación del PS3.

Esta inmediatez maravilló por sus ventajas, eclipsando por momentos sus falencias y haciendo que muchos olvidaran los manuales y las cajas por códigos de descarga.

Pasamos de tener bibliotecas con nuestros juegos favoritos a una búsqueda dentro de una tienda. Todo por la necesidad lógica de avanzar, pero con un riesgo alto a perder.

Ahora, ya se han cerrado las tiendas de varias consolas como Wii, Wii U, DS y 3DS. Esto hace que la única posibilidad para jugar títulos que no tuviste sea comprar de segunda mano o tirar por la emulación.

Hace unos meses, Sony había anunciado el cierre de los servidores de PS Store para PS3 y Vita; pero recularon al ver el enorme rechazo que causó la decisión. No obstante, la tienda de PSP si fue clausurada dejando a 35 juegos en el limbo.

Esto habría dejado a cientos de juegos en el ostracismo. Grandes joyas como Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots no podrían comprarse y jugarse desde las tiendas oficiales.

El 87% de juegos clásicos no son accesibles actualmente.

Según un estudio que compartimos en esta noticia, un 87% de juegos clásicos de consolas como PS2, Game Boy o Nintendo 64 no son accesibles actualmente por vías legales.

Y el único factor que ha jugado en contra de estos juegos ha sido el tiempo. Esto quiere decir que Remnant 2, un juego que salió la semana pasada, podría correr la misma suerte dentro de unos 20 o 30 años.

El formato físico es otro de los medios de preservación de videojuegos y suprimirlo sería dejar aún más expuestos a títulos que llegarían al mercado no solo con fecha de lanzamiento, sino también con fecha de caducidad.

Y lo único que podemos hacer es… luchar.

Desde la posición de cada uno, lo único que cada jugador puede hacer es intentar hacer su lucha para intentar postergar o evitar la eliminación del formato físico que algunas compañías profesan.

Títulos como Alan Wake 2 han recibido muchas críticas por solo salir en formato digital.

Es posible que las bajas ventas de juegos que solo salgan en digital obliguen a las desarrolladoras a recular y volver al lanzamiento de discos a nivel mundial.

Sin embargo, es difícil saber si la practicidad no le ganará a la preservación, si lo moderno le gana o no a lo clásico; más allá de las ventajas y defectos de cada uno.

Lo que toca, por ahora, es seguir en esta lucha, sin importar el resultado, sin saber si vamos a ganar o a perder.

Que todo sea por jugar y seguir jugando.

 

Créditos a @MParras_PS3 por la fotaza de la portada y su colección.