Una de las cosas que más gratamente nos sorprendió de 'Red Dead Redemption' es la solidez de su mundo "vivo" y su absoluta credibilidad. En todos los pueblos del juego, los personajes tendrán su rol definido: el herrero, el tabernero, el alcalde, el sheriff, las chicas de "vida alegre". Todos tendrán un papel en la sociedad.
Un ejemplo práctico: si un día nos levantamos con ganas de meter al herrero en la fosa, podemos hacerlo. Claro que la herrería permanecerá cerrada durante unos días, hasta que llegue un nuevo inquilino en el tren o la diligencia de turno. Más aún: si nos apetece podremos aniquilar a toda la población, veremos el pueblo convertido en fantasma y tendremos que esperar a que nuevos inquilinos lo vayan habitando poco a poco.
Impresionante, un aplauso para rockstar