"8 - La magia está muy descompensada y limitada
Y no lo digo porque sea un fan absoluto del uso de magia en este tipo de juegos (que también), sino porque es un hecho bastante evidente a medida que juegas. Skyrim se juega de lujo con cualquier guerrero. Entre perks brutales, la herrería (que es una maravilla, la verdad) y lo ridícula que es la magia ofensiva, no merece la pena dedicarle ni un solo punto a la magia salvo a la escuela de la restauración, para curarte. Para colmo de males, los magos han visto violadas con descaro sus competencias a través de los gritos, y ahora incluso un guerrero garrulo puede hacer efectos de fuego, frío, rayo, defensa física y demás a través de las cosas que aprende como dovahkiin. A mí, personalmente, me gustan los magos, pero el hecho de que haya un desequilibrio tan brutal con respecto a los guerreros me parece bastante desacertado, no ya porque a mí no me guste, sino porque incluso contra enemigos magos la cosa resulta bastante sencilla, y en un mundo mágico, eso le quita bastante encanto. Matar archinigromantes a espadazos es cosa de niños en Skyrim. Ah, y que no se me olvide, la selección de hechizos es muy limitada, digan lo que digan."