Solo fumo los fines de semana, y la ley me parece poco menos que nazi. Una ley que amordaza la libertad de acción del individuo creando un mundo cada dia más modélico y menos natural, con menos radio de acción para la elección del individuo a respetar o no a los que le rodean.
¿Quienes son esta gente para elegir lo que quieren los demás?. Si la sociedad solicitara espacios sin humo se crearían de manera natural bajo la demanda del cliente. No ha sido así durante muchos años de manera tan radical, por algo será. Más concretamente porque existe la gente que elije fumar y tiene derecho a tener un espacio donde hacerlo sin sentirse un delincuente o ser humillado teniéndose que esconder o salir a la puerta.
Me parece una falta total de respeto hacia los fumadores. Los fumadores son personas, personas que elijen consumir tabaco en muchos casos y esta ley los margina por completo.
Sobre el asunto de las restricciones en lugares públicos gubernamentales, espacios con la presencia de menores o enfermos estoy rotundamente de acuerdo, es algo de cajón. Pero no permitir a los fumadores poder leer el diario y tomarse un miserable café en un bar indicado para ello después de haber obligado previamente a los empresarios a gastarse un pastizal en reformas hace tan solo unos años para crear un espacio en sus locales me parece una metedura de pata y de una cara dura de traca.
Hay fumadores que no tienen educación y perjudican a los demás, eso es cierto, pero con esto pasa como con el canon, se olvidan de una valiosa y numerosa parte de la población que respeta a los demás y solo quiere poder fumar dignamente en un espacio habilitado para ello, pero ni eso. Es indignante, denigrante y antilibertario. Una estafa más.
Que no se olviden del fumador y de las personas que detestan el humo del tabaco. Espacios para todos, no humillaciones para unos y todo para el resto. Eso no es justo ni es pregresista, es radical y totalitario.