Hay que mirar, es un hecho. Yo conozco a tías que se ponen a hablar contigo y miran al techo, al coche que pasa por detrás, al pájaro aquél... Y ahí, tú, con tu caballerosidad le dedicas el 100% de tu atención a ella. A su escote, vale. Pero a ella.
Si la chica es normal, pues nunca jamás he tenido problemas intercalando mirada ojos, mirada boca (manía que tengo de leer los labios), mirada allá. Y si te pilla y sigue sonriendo... congratulations.
