ZONA DE MEDIANOCHE
En la zona afótica o de total oscuridad, que puede llegar a profundidades de 14.000 metros en las fosas abisales se desarrollan formas únicas de vida. Además de sobrevivir gracias a la “lluvia” de organismos y materia orgánica que se hunden desde las capas más superficiales, existen bacterias que, a causa de la falta de luz solar, realizan la quimiosíntesis (obtienen la energía de sustancia químicas). Las especies que aquí se encuentran viven en aguas gélidas, con una presión atmosférica que acabaría aplastando a la mayoría de los animales existentes en el planeta. Muchos de ellos han desarrollado sistemas para generar su propia luz con la que se comunican, camuflan o capturan sus presas.
Pez víbora
Chauliodus macouni
Se han encontrado a profundidades de más de 4.000 metros. Tienen más de 300 órganos que producen luz a lo largo de su cuerpo, boca y en el pedúnculo que algunas especies tienen en su aleta dorsal.
La mandíbula es tan grande que debe dislocarla para poder tragar a sus presas.
Tamaño: 25 centímetros.
Chauliodus macouni
© OCEANA
Rape de profundidad
Melanocetus johnsoni
Atrae a sus presas con una luz bioluminiscente sobre su cabeza. Su color rojo le hace virtualmente invisible. Los machos son infinitamente menores que las hembras. En muchas especies de rapes de profundidad los machos acaban viviendo como parásitos de las hembras.
Tamaño: Hembras 15 centímetros; machos menos de un centímetro.
Melanocetus johnsoni
© OCEANA
Pez pelícano
Eurypharynx pelecanoides
Este extraño pez parecido a una anguila engulle a sus presas con su enorme boca. Puede expandir su garganta y su estómago para tragarse a peces y crustáceos de gran tamaño. Tienen numerosos dientes en la mandíbula y, al final de su cola posee un órgano luminoso.
Tamaño: hasta 80 cm.
Eurypharynx pelecanoides
FUENTE :hola: