En el día del consumidor, destrozan Lamborghini Gallardo en señal de protesta:
Está claro que a la hora de iniciar una protesta, la mejor forma de hacerlo es de una manera original, que llame la atención del público y especialmente de la prensa. Hemos visto gente desnuda en el medio de un campo de futbol, gente que se encadena a un determinado lugar, aquellos que hacen huelgas de hambre y ponen en riesgo su vida, etc. En este sentido, los activistas de Greenpeace también pueden dar clases sobre como hacer que una protesta logre muy buena repercusión en los medios.
Pero lo que ha hecho el dueño de este Lamborghini Gallardo supera, por lo menos para mí, todos los límites. Se trata de un ciudadano chino que compró su modelo seis meses atrás. En el mes de noviembre el motor del coche comenzó a fallar y por este motivo, el dueño lo llevó al concesionario oficial para solucionar el problema mecánico. La sorpresa fue que al devolverle el coche, el problema no solo no había sido solucionado, sino que además el Gallardo presentaba daños en el lateral de su carrocería, lo que despertó la ira del desafortunado comprador.
De manera inmediata, el hombre expresó sus quejas en el concesionario, pero no obtuvo respuestas satisfactorias. También intentó contactar a Stephan Winkelmann, CEO de Lamborghini, que no hizo caso a las demandas del comprador. Ante este panorama, el dueño no tuvo mejor idea que ceder su Lamborghini Gallardo para ser destrozado ante las cámaras de todo el mundo en el Día Internacional de los Derechos del Consumidor. Según el propietario, las automotrices de lujo no ofrecen la misma calidad de servicio en China que en otras partes del mundo y la mejor manera de expresarlo fue destrozar el coche en público.
No sabemos si Lamborghini intentará contactarse con su molesto cliente, pero lo que está claro es que de ahora en más, los concesionarios de la marca italiana prestarán mayor atención a las quejas de sus clientes.
Está claro que a la hora de iniciar una protesta, la mejor forma de hacerlo es de una manera original, que llame la atención del público y especialmente de la prensa. Hemos visto gente desnuda en el medio de un campo de futbol, gente que se encadena a un determinado lugar, aquellos que hacen huelgas de hambre y ponen en riesgo su vida, etc. En este sentido, los activistas de Greenpeace también pueden dar clases sobre como hacer que una protesta logre muy buena repercusión en los medios.
Pero lo que ha hecho el dueño de este Lamborghini Gallardo supera, por lo menos para mí, todos los límites. Se trata de un ciudadano chino que compró su modelo seis meses atrás. En el mes de noviembre el motor del coche comenzó a fallar y por este motivo, el dueño lo llevó al concesionario oficial para solucionar el problema mecánico. La sorpresa fue que al devolverle el coche, el problema no solo no había sido solucionado, sino que además el Gallardo presentaba daños en el lateral de su carrocería, lo que despertó la ira del desafortunado comprador.
De manera inmediata, el hombre expresó sus quejas en el concesionario, pero no obtuvo respuestas satisfactorias. También intentó contactar a Stephan Winkelmann, CEO de Lamborghini, que no hizo caso a las demandas del comprador. Ante este panorama, el dueño no tuvo mejor idea que ceder su Lamborghini Gallardo para ser destrozado ante las cámaras de todo el mundo en el Día Internacional de los Derechos del Consumidor. Según el propietario, las automotrices de lujo no ofrecen la misma calidad de servicio en China que en otras partes del mundo y la mejor manera de expresarlo fue destrozar el coche en público.
No sabemos si Lamborghini intentará contactarse con su molesto cliente, pero lo que está claro es que de ahora en más, los concesionarios de la marca italiana prestarán mayor atención a las quejas de sus clientes.