Durante los primeros años del Clásico (1902-1916), los partidos entre Real Madrid y Barcelona eran sinónimo de cordialidad y amistad entre dos equipos que no eran rivales directos. En esta época, en la que todavía no existía la Liga, Madrid y Barça tenían como máximos rivales, en las competiciones de Copa del Rey y trofeos varios, a los equipos de su misma ciudad. Es decir, el máximo rival del Real Madrid era el Athletic Club de Madrid, hoy Atlético, y el rival del Barça era la Sociedad Española de Foot-Ball, hoy Espanyol.
Entonces, ¿cuál fue el inicio de la rivalidad entre blancos y culés? La semifinal de la Copa del Rey de 1916 está considerada como el primer partido en el que ambos equipos comenzaron su enemistad dentro y fuera de los terrenos de juego.
Todo comenzó en 1916
Aquella semifinal se disputaba a doble partido, con la particularidad de que por entonces no existía la regla del valor doble de goles en campo contrario. Por lo cual, si cada equipo ganaba un partido, se tenía que jugar otro de desempate. Tampoco existía la tanda de penaltis, por lo que si se empataba en ese desempate se tenía que jugar de nuevo otro partido.
Todo aquello sucedió en aquella interminable eliminatoria, crispando a la afición y directiva de los dos equipos. Un caldo de cultivo perfecto que culminó con las iras y protestas del Barcelona, acusando directamente al Madrid y los árbitros de un robo en el primer partido de desempate.
¿Ayudas arbitrales al Madrid?
El partido de ida de la semifinal se lo adjudicó el Barcelona por 2-1. En el de vuelta se impusieron los blancos por 4-1. Había que desempatar y se escogió el campo del Real Madrid como escenario para ello. Un partido que puede considerarse como uno de los más polémicos de la historia de este deporte.
Aquel encuentro concluyó con un resultado de 4-4. En el descuento de la prórroga, y con 5-6 a favor del Barcelona, el árbitro señaló penalti a favor del Madrid, que Santiago Bernabéu se encargó de transformar. Tercer gol de Bernabéu y también tercer gol del conjunto blanco de penalti en aquel partido. Algo que indignó a jugadores, directiva y aficionados del Barcelona, señalando a Berraondo, árbitro de aquel encuentro, como principal culpable.
El Barça se retira indignado
Dos días después se volvería a disputar un desempate de nuevo en campo madridista, algo que enfadó de nuevo a los culés. Berraondo, que había sido jugador de ambos equipos, vuelve a arbitrar el partido.
El Barça toma una rápida ventaja de dos goles con un gran Alcántara pero el Madrid empata por mediación de Bernabéu y de René Petit. A pocos minutos del final vuelve a repetirse historia del partido anterior y el Madrid dispone de otro penalti a su favor. En esta ocasión, sin embargo, lo para Bru, evitando la victoria del Madrid en los últimos instantes del tiempo reglamentario.
Era la quinta pena máxima señalada a favor del Madrid en el global de la eliminatoria y la exasperación y el enfado en las filas catalanas ya era monumental. Ya en la prórroga, el Madrid aprovecha el desconcierto y marca el tercer y cuarto tanto, muy protestado por los jugadores azulgrana que entienden que ha sido una falta al portero clarísima. El ambiente se calienta hasta tal punto que el Barça decide abandonar el terreno de juego en señal de protesta, retirándose de la competición. El Madrid califica al Barça de antideportivo y el Barça apunta a Berraondo como cómplice de los blancos.
Apedrean el autobús blanco
Para poner el broche final al comienzo de esta rivalidad, la final de aquella Copa del Rey se disputaría en Barcelona, donde el Madrid caería por 4-0 ante el Athletic Club. Al final del encuentro los jugadores del Madrid tuvieron que ser protegidos por la Guardia Civil y su autobús fue apedreado por seguidores del Barça presentes a las afueras del estadio.
Así fue el inicio de una rivalidad dentro y fuera de los terrenos de juego que dura ya casi un siglo. Un enfrentamiento que actualmente levanta pasiones a lo largo y ancho del planeta del fútbol y que se nos presenta de nuevo estos días en la Supercopa de España.
Fuente
Entonces, ¿cuál fue el inicio de la rivalidad entre blancos y culés? La semifinal de la Copa del Rey de 1916 está considerada como el primer partido en el que ambos equipos comenzaron su enemistad dentro y fuera de los terrenos de juego.
Todo comenzó en 1916
Aquella semifinal se disputaba a doble partido, con la particularidad de que por entonces no existía la regla del valor doble de goles en campo contrario. Por lo cual, si cada equipo ganaba un partido, se tenía que jugar otro de desempate. Tampoco existía la tanda de penaltis, por lo que si se empataba en ese desempate se tenía que jugar de nuevo otro partido.
Todo aquello sucedió en aquella interminable eliminatoria, crispando a la afición y directiva de los dos equipos. Un caldo de cultivo perfecto que culminó con las iras y protestas del Barcelona, acusando directamente al Madrid y los árbitros de un robo en el primer partido de desempate.
¿Ayudas arbitrales al Madrid?
El partido de ida de la semifinal se lo adjudicó el Barcelona por 2-1. En el de vuelta se impusieron los blancos por 4-1. Había que desempatar y se escogió el campo del Real Madrid como escenario para ello. Un partido que puede considerarse como uno de los más polémicos de la historia de este deporte.
Aquel encuentro concluyó con un resultado de 4-4. En el descuento de la prórroga, y con 5-6 a favor del Barcelona, el árbitro señaló penalti a favor del Madrid, que Santiago Bernabéu se encargó de transformar. Tercer gol de Bernabéu y también tercer gol del conjunto blanco de penalti en aquel partido. Algo que indignó a jugadores, directiva y aficionados del Barcelona, señalando a Berraondo, árbitro de aquel encuentro, como principal culpable.
El Barça se retira indignado
Dos días después se volvería a disputar un desempate de nuevo en campo madridista, algo que enfadó de nuevo a los culés. Berraondo, que había sido jugador de ambos equipos, vuelve a arbitrar el partido.
El Barça toma una rápida ventaja de dos goles con un gran Alcántara pero el Madrid empata por mediación de Bernabéu y de René Petit. A pocos minutos del final vuelve a repetirse historia del partido anterior y el Madrid dispone de otro penalti a su favor. En esta ocasión, sin embargo, lo para Bru, evitando la victoria del Madrid en los últimos instantes del tiempo reglamentario.
Era la quinta pena máxima señalada a favor del Madrid en el global de la eliminatoria y la exasperación y el enfado en las filas catalanas ya era monumental. Ya en la prórroga, el Madrid aprovecha el desconcierto y marca el tercer y cuarto tanto, muy protestado por los jugadores azulgrana que entienden que ha sido una falta al portero clarísima. El ambiente se calienta hasta tal punto que el Barça decide abandonar el terreno de juego en señal de protesta, retirándose de la competición. El Madrid califica al Barça de antideportivo y el Barça apunta a Berraondo como cómplice de los blancos.
Apedrean el autobús blanco
Para poner el broche final al comienzo de esta rivalidad, la final de aquella Copa del Rey se disputaría en Barcelona, donde el Madrid caería por 4-0 ante el Athletic Club. Al final del encuentro los jugadores del Madrid tuvieron que ser protegidos por la Guardia Civil y su autobús fue apedreado por seguidores del Barça presentes a las afueras del estadio.
Así fue el inicio de una rivalidad dentro y fuera de los terrenos de juego que dura ya casi un siglo. Un enfrentamiento que actualmente levanta pasiones a lo largo y ancho del planeta del fútbol y que se nos presenta de nuevo estos días en la Supercopa de España.
Fuente