Cuando he llegado al minuto 3:45 he parado, lógicamente. Hay gente que toma este comportamiento absurdo para llamar la atención y conseguir más visitas en sus publicaciones, pero este tipo de actividad suele ir acompañada de cierta gracia que oye, termina enganchando... Pero cuando hablamos de un chaval que se tira 10 minutos improvisando payasadas, no es lo mismo.
Reconozco que el primer minuto resulta medio gracioso, el segundo minuto te indignas con la prepotencia fingida, pero en el tercer minuto, al menos yo, necesito parar de perder el tiempo.
Es simple, si en lugar de 10 minutos, hiciera un video solo con 2 minutos, no terminaría resultando tan ridiculo, jaja!
Un saludo.