No le cortan ningun dedo. Es más, Da vinci, al leer los viejos manuscritos, se entera de que debe de cortarle un dedo para usar la hoja pero lo adapta para que no haga falta.
Este sitio utiliza cookies para ayudar a personalizar el contenido, adaptar su experiencia y mantenerlo conectado si se registra.
Al continuar usando este sitio, usted acepta nuestro uso de cookies.