Ambos. Dishonored es un juego en mayúsculas, el único que no mintió cuando prometió dejarte hacer las cosas como te diese la gana. Los DLC que incluye, dejando aparte el Dunwall City Trials, que son desafíos, son expansiones de las de toda la vida, buenísimas y con contenido de verdad, no como otros DLC.
De la de Castlevania no puedo hablar, no he jugado a los DLC y tengo el Mirror of Fate por empezar, pero el juego en sí es una pasada y yo, de no haberlo tenido ya y tener el Mirror en digital, lo compraba sin dudarlo.
Si sólo puedes decidirte por uno, yo iría a por el Castlevania, si es que es la GOTY que hay ahora que incluye todos los DLC y el Mirror of Fate, por el hecho de que, después de todo, son dos juegos. Esto siempre que sea esta GOTY, claro, en el caso de que sea una edición que no incluya todos los DLCs, el Dishonored es bastante más rejugable.