Sacado de la revista MUY INTERESANTE de este mes 
Locuras y utopias que nunca se construyeron.
Pelotazo en El Retiro
Apenas habian pasado tres años desde que Gustave Eiffel inaugurara su torre de hierro cuando le salio un contrincante hispanico. En 1982, Cuarto Centenario del descubrimiento de America, el ingeniero Alberto de Palacio tuvo la ocurrencia de erigir un monumento a Colon que superara el emblema parisino.
Emplazado en El Retiro, sus dimensiones trastocarian la postal de Madrid: sobre una peana de hormigon de 100m de altura se alzaria un globo terraqueo de 200m de diametro y 125.000m cuadrados de superficie, rematado por una replica de la carabela Santa Maria. De palacio incluso barajo que un tren ascendiera por la esfera.
Imagenes (en la revista sale un foto que no encuentro en internet
)
http://www.alpoma.net/tecob/?p=795
Nazipolis
En 1939, la Cancillería quedó terminada y Hitler, como muchos más, quedaron extasiados por la belleza de la reforma. En la planta baja y ocupando una gigantesca sala se instaló la maqueta del Berlín reconstruido, denominado Germania. En esa maqueta Hitler pasaba horas y horas en la madrugada como una forma de distracción. Según sus declaraciones a Speer, veía en esa maqueta un monumento post mortem a su gestión.
Del resto de los edificios planeados para Berlín, casi ninguno llegó a construirse. El concepto general era reorganizar Berlín a lo largo de un bulevar central de cinco kilómetros. En el extremo norte, Speer, basándose en esbozos dibujados por Hitler en los años 20,[1] pensó en un edificio con una enorme cúpula, inspirado por la cúpula de concreto del Panteón de Agripa. El tamaño de la cúpula la haría poco práctica: más de 200 m de alto y casi 250 m de diámetro, dieciséis veces más grande que la cúpula de San Pedro. En el extremo sur del bulevar habría un arco semejante al Arco del Triunfo de París, aunque asimismo mucho más grande: 120 m de alto. De hecho, el Arco del Triunfo habría cabido en su vano. El comienzo de la Segunda Guerra Mundial en 1939 impidió la finalización de estos proyectos, si bien no fueron formalmente abandonados por Hitler hasta bien entrada la guerra.
El Palacio de los Soviets
Fue un proyecto arquitectónico que propuso el gobierno de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en la década de 1930 para la ciudad de Moscú, pero que nunca llegó a realizarse. Se trataba de un colosal edificio administrativo que representaría el monumento supremo del estado socialista y estaría destinado, además, a alojar congresos, celebraciones, etc. El edificio debía convertirse en lo que vino a llamarse la "Nueva Moscú".
Tras la publicación del concurso del Palacio de los Sóviets, se plantearon varias versiones de diferentes estilos arquitectónicos, sobre todo constructivistas, aunque en la fase final del concurso se optó por el estilo estalinista conocido como "gran estilo" (Большой стиль). Según el proyecto final, de Borís Iofan, el edificio de 415 metros de altura debía convertirse en el más alto del mundo, y en su cima se colocaría una estatua de Lenin de 100 metros.
En 1931 fue demolida la Catedral de Cristo Salvador de Moscú (Храм Христа Спасителя) para la construcción del Palacio de los Sóviets. Enseguida después de que se retirasen las ruinas comenzaron las tareas de preparación para erigir el edificio, en particular un enorme foso para los cimientos. Las obras avanzaron con rapidez durante la primera mitad de los años 30, pero posteriormente perdieron vigor por la aparición en Moscú de otros proyectos arquitectónicos de gran envergadura, por problemas geológicos con los cimientos y, finalmente, por el inicio de la Segunda Guerra Mundial.
Después de la guerra, la construcción del Palacio de los Sóviets quedó prácticamente paralizada. Fue la época en que se erigieron los Altos Edificios de Moscú, que tomaron prestadas algunas ideas del proyecto del Palacio de los Sóviets.
El Gobierno de la URSS no renunció formalmente al proyecto del Palacio de los Sóviets hasta 1961. El foso de los cimientos sirvió para la construcción de la piscina Moskvá, mientras que la estación de metro Dvorets Sovétov (Palacio de los Sóviets), abierta en 1935, pasó a llamarse Kropótkinskaya. Finalmente, en los años 90, se utilizaron los cimientos para la reconstrucción de la catedral demolida en los años 30.
Locuras y utopias que nunca se construyeron.
Pelotazo en El Retiro
Apenas habian pasado tres años desde que Gustave Eiffel inaugurara su torre de hierro cuando le salio un contrincante hispanico. En 1982, Cuarto Centenario del descubrimiento de America, el ingeniero Alberto de Palacio tuvo la ocurrencia de erigir un monumento a Colon que superara el emblema parisino.
Emplazado en El Retiro, sus dimensiones trastocarian la postal de Madrid: sobre una peana de hormigon de 100m de altura se alzaria un globo terraqueo de 200m de diametro y 125.000m cuadrados de superficie, rematado por una replica de la carabela Santa Maria. De palacio incluso barajo que un tren ascendiera por la esfera.
Imagenes (en la revista sale un foto que no encuentro en internet
http://www.alpoma.net/tecob/?p=795
Nazipolis
En 1939, la Cancillería quedó terminada y Hitler, como muchos más, quedaron extasiados por la belleza de la reforma. En la planta baja y ocupando una gigantesca sala se instaló la maqueta del Berlín reconstruido, denominado Germania. En esa maqueta Hitler pasaba horas y horas en la madrugada como una forma de distracción. Según sus declaraciones a Speer, veía en esa maqueta un monumento post mortem a su gestión.
Del resto de los edificios planeados para Berlín, casi ninguno llegó a construirse. El concepto general era reorganizar Berlín a lo largo de un bulevar central de cinco kilómetros. En el extremo norte, Speer, basándose en esbozos dibujados por Hitler en los años 20,[1] pensó en un edificio con una enorme cúpula, inspirado por la cúpula de concreto del Panteón de Agripa. El tamaño de la cúpula la haría poco práctica: más de 200 m de alto y casi 250 m de diámetro, dieciséis veces más grande que la cúpula de San Pedro. En el extremo sur del bulevar habría un arco semejante al Arco del Triunfo de París, aunque asimismo mucho más grande: 120 m de alto. De hecho, el Arco del Triunfo habría cabido en su vano. El comienzo de la Segunda Guerra Mundial en 1939 impidió la finalización de estos proyectos, si bien no fueron formalmente abandonados por Hitler hasta bien entrada la guerra.
El Palacio de los Soviets
Fue un proyecto arquitectónico que propuso el gobierno de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en la década de 1930 para la ciudad de Moscú, pero que nunca llegó a realizarse. Se trataba de un colosal edificio administrativo que representaría el monumento supremo del estado socialista y estaría destinado, además, a alojar congresos, celebraciones, etc. El edificio debía convertirse en lo que vino a llamarse la "Nueva Moscú".
Tras la publicación del concurso del Palacio de los Sóviets, se plantearon varias versiones de diferentes estilos arquitectónicos, sobre todo constructivistas, aunque en la fase final del concurso se optó por el estilo estalinista conocido como "gran estilo" (Большой стиль). Según el proyecto final, de Borís Iofan, el edificio de 415 metros de altura debía convertirse en el más alto del mundo, y en su cima se colocaría una estatua de Lenin de 100 metros.
En 1931 fue demolida la Catedral de Cristo Salvador de Moscú (Храм Христа Спасителя) para la construcción del Palacio de los Sóviets. Enseguida después de que se retirasen las ruinas comenzaron las tareas de preparación para erigir el edificio, en particular un enorme foso para los cimientos. Las obras avanzaron con rapidez durante la primera mitad de los años 30, pero posteriormente perdieron vigor por la aparición en Moscú de otros proyectos arquitectónicos de gran envergadura, por problemas geológicos con los cimientos y, finalmente, por el inicio de la Segunda Guerra Mundial.
Después de la guerra, la construcción del Palacio de los Sóviets quedó prácticamente paralizada. Fue la época en que se erigieron los Altos Edificios de Moscú, que tomaron prestadas algunas ideas del proyecto del Palacio de los Sóviets.
El Gobierno de la URSS no renunció formalmente al proyecto del Palacio de los Sóviets hasta 1961. El foso de los cimientos sirvió para la construcción de la piscina Moskvá, mientras que la estación de metro Dvorets Sovétov (Palacio de los Sóviets), abierta en 1935, pasó a llamarse Kropótkinskaya. Finalmente, en los años 90, se utilizaron los cimientos para la reconstrucción de la catedral demolida en los años 30.