- Hola, me llamo Niko Belic. He venido a América en busca de una vida diferente… la Madre Rusia no se ha portado muy bien conmigo, me ha obligado a hacer cosas de las cuales no me siento orgulloso, pero tras las promesas que me hizo mi primo de un futuro mejor me he terminado de convencer, y he salido por vez primera de mi país natal para no volver nunca.
En cuanto salí del buque en el que viajé hasta América mi primo Roman vino a recibirme con gran entusiasmo… se le ve feliz, parece que la vida le ha tratado mejor que a mí estos últimos años.
Tras el recibimiento decide darme una vuelta por la ciudad en su nuevo coche. Arranca, y salimos de los muelles. Mientras damos vueltas por el corazón de la ciudad, mi primo comienza a alardear de la misma… Liberty city parece el lugar ideal para vivir.
Visito su lugar de trabajo, un taller mecánico, que por ahora, en la oficina tiene solo una trabajadora que no deja de teclear la máquina de escribir mientras mi primo me enseña como funciona el negocio.
Tras pasar toda la mañana con Roman decido dejarle trabajando y salir a dar una vuelta por la ciudad.
Mientras camino por la calle me sorprendo de la tranquilidad y libertad con la que transita la gente por la ciudad, les veo pasear hablando por el móvil, otros van camino de casa con las bolsas de la compra o de la mano con sus parejas, otros, simplemente están sentados en bancos fumándose unos cigarros… parece un mundo diferente al que he estado viviendo toda mi vida.
Me he alejado de la zona centro de la ciudad, y me encuentro en una calle vacía de un barrio de clase media… veo un coche aparcado, y siento un impulso… quiero abrirlo y conducirlo…
Los coches han cambiado, muchos de ellos tienen alarma de seguridad, y desde luego todos están cerrados con llave. Suerte que a eso sí que estoy acostumbrado. Reviento la ventanilla de un codazo y abro la puerta… bien, no tenía alarma, si no tendría que haber salido corriendo de aquí.
Me alejo del lugar del robo y sigo observando la ciudad desde el interior del coche. Veo un par de patrullas por la zona, espero que no hayan dado la voz de aviso del robo… aún así, veo que no ha sido buena idea tomar prestado el coche, así que lo dejo aparcado en una zona poco transitada y sigo a pie.
Ahora mismo me encuentro en una zona periférica de la ciudad. A esto sí que estoy familiarizado… mafiosos, chulos, prostitutas, camellos, yonquis, cada uno haciendo lo que mejor sabe hacer… me da la impresión de que por aquí paso desapercibido.
Llamo a un taxi para que me recoja, quiero ver la zona rica de la ciudad.
Una vez llego a la zona con casas enormes y coches de lujo me doy cuenta de que esta gente debe de ser muy feliz viviendo aquí. Hay más vigilancia, y la policía no me mira con buenos ojos. Mi primo me ha dado un móvil, y ahora le saco fotos a un deportivo con la cámara de éste, he de admitir que el coche es realmente hermoso, unas líneas suaves, pero agresivas al mismo tiempo, fusionadas con un motor de gran potencia… quiero conducirlo.
Como era de esperar suena la alarma en cuanto intento forzarlo y toda la calle queda alertada de mi presencia. El policía que estaba vigilando la zona se ha bajado del coche patrulla y se acerca corriendo pero no es más que carne de cañón, está tan confiado que ni ha sacado su pistola. Descargo un combo de golpes certeros y le dejo tumbado. Momento en que aprovecho para robarle la pistola y salir corriendo mientras oigo sirenas de fondo. Subo en el coche en que se hallaba paseando el policía y salgo derrapando del lugar.
Esta policía es insistente, pensaba que al abandonar la zona en la que me encontraba se detendrían, pero no es así, conducen bien, y tratan de golpear mi coche para que vuelque. Aún así, si ellos están acostumbrados a persecuciones, yo lo estoy más, y logro mantener la distancia. Cuando estoy en el centro de la ciudad salto del coche todavía en marcha y me escabullo dentro de un edificio en construcción. Corro ‘zigzageando’ entre los trabajadores, subo las escaleras todo lo alto que puedo ya que he visto unas azoteas por las que puedo esconderme. Cuando llego arriba, no reprimo el instinto de dar una patada a un trabajador que ojeaba un mapa y lo lanzo al vacío, se interponía en mi camino.
Los policías se han vuelto más violentos, se han dado cuenta que yo estoy más en forma que ellos y deciden disparar. Las balas golpean contra las paredes y chimeneas de las azoteas, pero no logran darme. Mientras tanto, sigo corriendo como alma que lleva el diablo, dándome la vuelta para disparar cuando acortan distancia.
No me puedo creer la suerte que tengo, veo un helicóptero despegando en la azotea de un edificio que comunica con la que estoy recorriendo ahora mismo. Acelero el paso, pues sino, no podré llegar a tiempo.
Mierda, ya se ha elevado un metro sobre el nivel del suelo, no voy a llegar para asaltar al conductor, tendré que improvisar.
Salto hacia arriba con la intención de agarrarme a una de las patas del helicóptero, y lo consigo.
Veo como el suelo de la azotea se hace más pequeño. No es muy gratificante estar agarrado de una barra de metal a 500 metros del suelo, pero sí es mejor que estar en la parte trasera de un coche patrulla o en un ataúd.
Por el momento he despistado a la poli.
Estoy en un país en el que puedo cambiar mi anterior estilo de vida, pero ¿es realmente lo que deseo?-.
Todo lo relatado anteriormente se puede realizar a lo largo del juego… ¿qué se puede decir sobre la libertad de acción en un juego en el que puedes hacer de todo? ¿que es espectacular? No, nos quedaríamos cortos. Los creadores han trabajado mucho para que el juego de la sensación de que todo está relacionado. La ciudad y los ciudadanos son un ente vivo sofisticado, realista y abierto.
Como mejoras en el juego respecto a sus predecesores está claramente la mejora gráfica, que además del salto generacional, llamará su atención por mostrar una distancia del dibujado grandiosa y una suavidad en el juego muy estable; un nuevo sistema de puntería, con la cámara situada en la espalda del protagonista a la hora de apuntar, lo que dará mayor realismo a los tiroteos; un nuevo sistema de alarma policial, que se marcará en el radar la zona en la que corremos más peligro de ser detectados por la policía; mejoras en cuanto a los disparos desde vehículos, puesto que en los anteriores juegos daba muchos problemas, y ahora se conducirá con el stick izquierdo y se apuntará con el derecho, lo que facilitará bastante esta acción; el tiempo pasará más lento en comparación a juegos anteriores, siendo dos minutos en la vida real una hora en GTA IV, lo que favorece unos días más largos, y por lo tanto mayor realismo; aparición del sistema autoguardado tras finalizar misiones, al contrario que en juegos anteriores, que teníamos que ir a determinadas zonas y ello se volvía repetitivo…
Una nueva faceta del juego es el constante uso del móvil, que no sólo lo usaremos para llamar, sino que también podremos escuchar música (entre la que se encuentran 18 emisoras de radio) y hacer fotos, tanto a objetos como a personas, y en el caso de las últimas, podrán ser cotejadas en un ordenador de la policía para ver su ficha y su historial delictivo.
Otra innovación en el juego será el poder hacer amigos e irse con ellos de fiesta, a cenar, o a jugar al billar, con los que si ganas suficiente confianza podrán enviarte apoyo cuando les llames en momentos de apuro. Por ejemplo, uno de ellos te mandará un coche con el maletero lleno de munición, otro un taxi, otro un helicóptero y así hasta una larga lista de gente dispuesta a ayudarte.
El on-line aún se está optimizando, pero se conoce que se podrá jugar en cooperativo y en competitivo (con sus diferentes modos de juego), lo que aún no se sabe si el on-line se centrará en zonas concretas de la ciudad o se desarrollará por toda ésta.
Aún falta hablar del protagonista, Niko Belic, un tipo duro venido directamente desde el corazón de la Madre Rusia, se acabaron los “gangsta” de pacotilla con pantalones anchos y gorra de lado. El motivo principal del cambio de protagonista es porque los creadores querían a un hombre serio, que hiciera temblar incluso a los mafiosos italo-americanos, ¿y quien mejor que uno que bebe vodka a palo seco para sosegar el río de Rusia?.
Tranquilos, tras una larga espera, el juego no tardará mucho en llenar las estanterías de las tiendas de videojuegos (29 de Abril), ni tampoco lo hará en vaciarse de éstas para ocupar las de nuestra casa.
En cuanto salí del buque en el que viajé hasta América mi primo Roman vino a recibirme con gran entusiasmo… se le ve feliz, parece que la vida le ha tratado mejor que a mí estos últimos años.
Tras el recibimiento decide darme una vuelta por la ciudad en su nuevo coche. Arranca, y salimos de los muelles. Mientras damos vueltas por el corazón de la ciudad, mi primo comienza a alardear de la misma… Liberty city parece el lugar ideal para vivir.
Visito su lugar de trabajo, un taller mecánico, que por ahora, en la oficina tiene solo una trabajadora que no deja de teclear la máquina de escribir mientras mi primo me enseña como funciona el negocio.
Tras pasar toda la mañana con Roman decido dejarle trabajando y salir a dar una vuelta por la ciudad.
Mientras camino por la calle me sorprendo de la tranquilidad y libertad con la que transita la gente por la ciudad, les veo pasear hablando por el móvil, otros van camino de casa con las bolsas de la compra o de la mano con sus parejas, otros, simplemente están sentados en bancos fumándose unos cigarros… parece un mundo diferente al que he estado viviendo toda mi vida.
Me he alejado de la zona centro de la ciudad, y me encuentro en una calle vacía de un barrio de clase media… veo un coche aparcado, y siento un impulso… quiero abrirlo y conducirlo…
Los coches han cambiado, muchos de ellos tienen alarma de seguridad, y desde luego todos están cerrados con llave. Suerte que a eso sí que estoy acostumbrado. Reviento la ventanilla de un codazo y abro la puerta… bien, no tenía alarma, si no tendría que haber salido corriendo de aquí.
Me alejo del lugar del robo y sigo observando la ciudad desde el interior del coche. Veo un par de patrullas por la zona, espero que no hayan dado la voz de aviso del robo… aún así, veo que no ha sido buena idea tomar prestado el coche, así que lo dejo aparcado en una zona poco transitada y sigo a pie.
Ahora mismo me encuentro en una zona periférica de la ciudad. A esto sí que estoy familiarizado… mafiosos, chulos, prostitutas, camellos, yonquis, cada uno haciendo lo que mejor sabe hacer… me da la impresión de que por aquí paso desapercibido.
Llamo a un taxi para que me recoja, quiero ver la zona rica de la ciudad.
Una vez llego a la zona con casas enormes y coches de lujo me doy cuenta de que esta gente debe de ser muy feliz viviendo aquí. Hay más vigilancia, y la policía no me mira con buenos ojos. Mi primo me ha dado un móvil, y ahora le saco fotos a un deportivo con la cámara de éste, he de admitir que el coche es realmente hermoso, unas líneas suaves, pero agresivas al mismo tiempo, fusionadas con un motor de gran potencia… quiero conducirlo.
Como era de esperar suena la alarma en cuanto intento forzarlo y toda la calle queda alertada de mi presencia. El policía que estaba vigilando la zona se ha bajado del coche patrulla y se acerca corriendo pero no es más que carne de cañón, está tan confiado que ni ha sacado su pistola. Descargo un combo de golpes certeros y le dejo tumbado. Momento en que aprovecho para robarle la pistola y salir corriendo mientras oigo sirenas de fondo. Subo en el coche en que se hallaba paseando el policía y salgo derrapando del lugar.
Esta policía es insistente, pensaba que al abandonar la zona en la que me encontraba se detendrían, pero no es así, conducen bien, y tratan de golpear mi coche para que vuelque. Aún así, si ellos están acostumbrados a persecuciones, yo lo estoy más, y logro mantener la distancia. Cuando estoy en el centro de la ciudad salto del coche todavía en marcha y me escabullo dentro de un edificio en construcción. Corro ‘zigzageando’ entre los trabajadores, subo las escaleras todo lo alto que puedo ya que he visto unas azoteas por las que puedo esconderme. Cuando llego arriba, no reprimo el instinto de dar una patada a un trabajador que ojeaba un mapa y lo lanzo al vacío, se interponía en mi camino.
Los policías se han vuelto más violentos, se han dado cuenta que yo estoy más en forma que ellos y deciden disparar. Las balas golpean contra las paredes y chimeneas de las azoteas, pero no logran darme. Mientras tanto, sigo corriendo como alma que lleva el diablo, dándome la vuelta para disparar cuando acortan distancia.
No me puedo creer la suerte que tengo, veo un helicóptero despegando en la azotea de un edificio que comunica con la que estoy recorriendo ahora mismo. Acelero el paso, pues sino, no podré llegar a tiempo.
Mierda, ya se ha elevado un metro sobre el nivel del suelo, no voy a llegar para asaltar al conductor, tendré que improvisar.
Salto hacia arriba con la intención de agarrarme a una de las patas del helicóptero, y lo consigo.
Veo como el suelo de la azotea se hace más pequeño. No es muy gratificante estar agarrado de una barra de metal a 500 metros del suelo, pero sí es mejor que estar en la parte trasera de un coche patrulla o en un ataúd.
Por el momento he despistado a la poli.
Estoy en un país en el que puedo cambiar mi anterior estilo de vida, pero ¿es realmente lo que deseo?-.
Todo lo relatado anteriormente se puede realizar a lo largo del juego… ¿qué se puede decir sobre la libertad de acción en un juego en el que puedes hacer de todo? ¿que es espectacular? No, nos quedaríamos cortos. Los creadores han trabajado mucho para que el juego de la sensación de que todo está relacionado. La ciudad y los ciudadanos son un ente vivo sofisticado, realista y abierto.
Como mejoras en el juego respecto a sus predecesores está claramente la mejora gráfica, que además del salto generacional, llamará su atención por mostrar una distancia del dibujado grandiosa y una suavidad en el juego muy estable; un nuevo sistema de puntería, con la cámara situada en la espalda del protagonista a la hora de apuntar, lo que dará mayor realismo a los tiroteos; un nuevo sistema de alarma policial, que se marcará en el radar la zona en la que corremos más peligro de ser detectados por la policía; mejoras en cuanto a los disparos desde vehículos, puesto que en los anteriores juegos daba muchos problemas, y ahora se conducirá con el stick izquierdo y se apuntará con el derecho, lo que facilitará bastante esta acción; el tiempo pasará más lento en comparación a juegos anteriores, siendo dos minutos en la vida real una hora en GTA IV, lo que favorece unos días más largos, y por lo tanto mayor realismo; aparición del sistema autoguardado tras finalizar misiones, al contrario que en juegos anteriores, que teníamos que ir a determinadas zonas y ello se volvía repetitivo…
Una nueva faceta del juego es el constante uso del móvil, que no sólo lo usaremos para llamar, sino que también podremos escuchar música (entre la que se encuentran 18 emisoras de radio) y hacer fotos, tanto a objetos como a personas, y en el caso de las últimas, podrán ser cotejadas en un ordenador de la policía para ver su ficha y su historial delictivo.
Otra innovación en el juego será el poder hacer amigos e irse con ellos de fiesta, a cenar, o a jugar al billar, con los que si ganas suficiente confianza podrán enviarte apoyo cuando les llames en momentos de apuro. Por ejemplo, uno de ellos te mandará un coche con el maletero lleno de munición, otro un taxi, otro un helicóptero y así hasta una larga lista de gente dispuesta a ayudarte.
El on-line aún se está optimizando, pero se conoce que se podrá jugar en cooperativo y en competitivo (con sus diferentes modos de juego), lo que aún no se sabe si el on-line se centrará en zonas concretas de la ciudad o se desarrollará por toda ésta.
Aún falta hablar del protagonista, Niko Belic, un tipo duro venido directamente desde el corazón de la Madre Rusia, se acabaron los “gangsta” de pacotilla con pantalones anchos y gorra de lado. El motivo principal del cambio de protagonista es porque los creadores querían a un hombre serio, que hiciera temblar incluso a los mafiosos italo-americanos, ¿y quien mejor que uno que bebe vodka a palo seco para sosegar el río de Rusia?.
Tranquilos, tras una larga espera, el juego no tardará mucho en llenar las estanterías de las tiendas de videojuegos (29 de Abril), ni tampoco lo hará en vaciarse de éstas para ocupar las de nuestra casa.





