Espacio muerto. Muerto en el espacio. Da igual como lo leas, vas a quedar mucho mejor si lo pronuncias en inglés.
Tras este breve consejo sobre relaciones sociales, paso a comentaros mi particular visión sobre este juego ( si vale, otra ración de gilipolleces las cuales si lees fumado te harán el doble de gracia, así que estás a tiempo de hacerte uno)
Ya? Ok. Espacio muerto nos sirve para definir este juego o la cavidad cerebral de los creadores, este juego huele a algo que ya has olido antes.
La cosa va de ser el señor héroe en medio de enemigos faltos de cariño. Pero esta vez no eres el capitán o el soldado de élite cuyo traje es único y más brillante que el de los prescindibles marines que reaparecen no se sabe muy bien porqué razón. Esta vez eres el mecánico repara naves (o deshollinador según se mire el casco estufa que me lleva el amigo) al cual no le cuentan nada y está ahí realmente para ser prescindible (y reaparecer y tal).
La verdad es que la cosa empieza fuerte, peor se desinfla como un balón tras pasar por las botas de Samuel (el defensa, el Samuel malo). Tras avistar una nave la cual tras volver de un planeta desconocido no da señales de vida (minipunto original uno) la nave del prota choca incomprensiblemente (bueno más bien se agarra como se agarra una chapa a la nevera) contra la nave muerta imposibilitando cualquier vía de escape (minipunto original dos). Tras el shock, y una vez repeinados todos, avanzas dentro de la nave y descubres que de vida, poca (minipunto original tres) y en lugar de los queridos trabajadores hay unos bichos los cuales no conocen los cortauñas (bueno, si eran trabajadores españoles mucho no se iba a notar).
Azarosamente, acabas solo solito en una habitación y las órdenes te las dan por radio (minipunto original he perdido la cuenta) y a partir de ahí, a dar paseos y a hacer amigos, pero eso sí, sin hablar. Tu personaje de repente se ve en medio de un fregao, solo, con una pistola del tamaño de un zapato y rodeado de enemigos los cuales te cercenan solo con mirarte mal, pero ni una queja oye. Vamos que no sabes si estás manejando a Isaac Clarke o a Ash Ketchum vestido de locomía.
Los enemigos están solos. Y no son asexuales. Y se les nota. Sino no sé a que viene tantas ganas te darte un abrazo en cuanto te ven. Eso sí, no es aconsejable mimarlos, o puedes acabar con un problema cervical. Los enemigos son feos, pero de decir "quién le ha tirado ácido en la cara a este pobre?". Generalmente su rutina de ataque es dar vueltas muy muy rápido (inversamente proporcional a la velocidad de Isaac para apuntar claramente) y hacer sonar sus uñas contra el metal, de modo que les oigas venir una media hora antes. En cuanto a su variedad...así bote pronto, enemigos medianos con patas flacas (y curiosamente cercenables) y uñas, enemigos pequeños, escurridizos y con uñas, enemigos finales con tentáculos y uñas, y una versión algo extraña de un tio pegado contra la paered el cual no para de gritar y lanzarte huevos por la boca :shock: Y como no, el clásico goliath (minipunto original me voy a suicidar) al cual debes abatir a base de tiros en su zona no protegida (minip.... bah) Ah si, y unas mantas eléctricas voladoras que como no te los cargues nada más aparecer, reviven a los muertos y te los mandan a que les firmes un autógrafo en plan hooligan tras una tanda de penalties de Inglaterra.
Los personajes son pocos. Y mortales. Gracias a Dios. El estereotipo llevado al segundo grado. La tía buena que te acompaña y te dice que el negro es malo. El negro fuertote y supersoldado que menta a la tía buena. Ah y tu sin poder hablar, te dedicas a expresar tus emociones con gestos que lo dicen todo, como un cabeza hacia abajo (refleja tristeza) o una patada al suelo como aplastando el cigarro (refleja rabia "oh, me la han liado!" )
En cuanto a las armas...van de la normalidad a preguntarte "pero como sabe un mecánico manejar un lanza-discos-de-sierra?"
La jugabilidad es bastante aceptable y responde bien. Si, no todo iba a ser malo. Eso si, grandiosa la idea de que el menú sea a tiempo real, y de verdad, no importa que el personaje no pueda moverse...peor los enemigos si pueden (cuantas batallas hubiese perdido si así hubiese sido en MGS4) y los pobrecitos no entienden que tiene necesidades caprichosas como curarte o cambiar de arma, ellos van a lo que van ( a darte un abrazo, malpensados). En cuanto al mapa...está hecho para joder. No hay manera de aclararse con el control, y encima la cámara te la ponen de modo que siempre parezca que estás yendo en el sentido contrario. Como medida tienes un GPS en la mano derecha, el cual te marca el camino con sus giros y todo, maravillas del TomTom oiga.
Y ahora, unas imágenes para que os hagáis una idea:
TE QUIERO TIOOOOOOOOORL
Los efectos de las marcas blancas en los perros.
No hay huevos
Usted está aquí. Sus enemigos aquí, aquí, aquí....
Nota final: En boca cerrada no entran moscas pero si pollas como roscas.
Y dicho esto, acabo en alolnisis, esperando como siempre que os haya gustado. Hasta más leer!
Tras este breve consejo sobre relaciones sociales, paso a comentaros mi particular visión sobre este juego ( si vale, otra ración de gilipolleces las cuales si lees fumado te harán el doble de gracia, así que estás a tiempo de hacerte uno)
Ya? Ok. Espacio muerto nos sirve para definir este juego o la cavidad cerebral de los creadores, este juego huele a algo que ya has olido antes.
La cosa va de ser el señor héroe en medio de enemigos faltos de cariño. Pero esta vez no eres el capitán o el soldado de élite cuyo traje es único y más brillante que el de los prescindibles marines que reaparecen no se sabe muy bien porqué razón. Esta vez eres el mecánico repara naves (o deshollinador según se mire el casco estufa que me lleva el amigo) al cual no le cuentan nada y está ahí realmente para ser prescindible (y reaparecer y tal).
La verdad es que la cosa empieza fuerte, peor se desinfla como un balón tras pasar por las botas de Samuel (el defensa, el Samuel malo). Tras avistar una nave la cual tras volver de un planeta desconocido no da señales de vida (minipunto original uno) la nave del prota choca incomprensiblemente (bueno más bien se agarra como se agarra una chapa a la nevera) contra la nave muerta imposibilitando cualquier vía de escape (minipunto original dos). Tras el shock, y una vez repeinados todos, avanzas dentro de la nave y descubres que de vida, poca (minipunto original tres) y en lugar de los queridos trabajadores hay unos bichos los cuales no conocen los cortauñas (bueno, si eran trabajadores españoles mucho no se iba a notar).
Azarosamente, acabas solo solito en una habitación y las órdenes te las dan por radio (minipunto original he perdido la cuenta) y a partir de ahí, a dar paseos y a hacer amigos, pero eso sí, sin hablar. Tu personaje de repente se ve en medio de un fregao, solo, con una pistola del tamaño de un zapato y rodeado de enemigos los cuales te cercenan solo con mirarte mal, pero ni una queja oye. Vamos que no sabes si estás manejando a Isaac Clarke o a Ash Ketchum vestido de locomía.
Los enemigos están solos. Y no son asexuales. Y se les nota. Sino no sé a que viene tantas ganas te darte un abrazo en cuanto te ven. Eso sí, no es aconsejable mimarlos, o puedes acabar con un problema cervical. Los enemigos son feos, pero de decir "quién le ha tirado ácido en la cara a este pobre?". Generalmente su rutina de ataque es dar vueltas muy muy rápido (inversamente proporcional a la velocidad de Isaac para apuntar claramente) y hacer sonar sus uñas contra el metal, de modo que les oigas venir una media hora antes. En cuanto a su variedad...así bote pronto, enemigos medianos con patas flacas (y curiosamente cercenables) y uñas, enemigos pequeños, escurridizos y con uñas, enemigos finales con tentáculos y uñas, y una versión algo extraña de un tio pegado contra la paered el cual no para de gritar y lanzarte huevos por la boca :shock: Y como no, el clásico goliath (minipunto original me voy a suicidar) al cual debes abatir a base de tiros en su zona no protegida (minip.... bah) Ah si, y unas mantas eléctricas voladoras que como no te los cargues nada más aparecer, reviven a los muertos y te los mandan a que les firmes un autógrafo en plan hooligan tras una tanda de penalties de Inglaterra.
Los personajes son pocos. Y mortales. Gracias a Dios. El estereotipo llevado al segundo grado. La tía buena que te acompaña y te dice que el negro es malo. El negro fuertote y supersoldado que menta a la tía buena. Ah y tu sin poder hablar, te dedicas a expresar tus emociones con gestos que lo dicen todo, como un cabeza hacia abajo (refleja tristeza) o una patada al suelo como aplastando el cigarro (refleja rabia "oh, me la han liado!" )
En cuanto a las armas...van de la normalidad a preguntarte "pero como sabe un mecánico manejar un lanza-discos-de-sierra?"
La jugabilidad es bastante aceptable y responde bien. Si, no todo iba a ser malo. Eso si, grandiosa la idea de que el menú sea a tiempo real, y de verdad, no importa que el personaje no pueda moverse...peor los enemigos si pueden (cuantas batallas hubiese perdido si así hubiese sido en MGS4) y los pobrecitos no entienden que tiene necesidades caprichosas como curarte o cambiar de arma, ellos van a lo que van ( a darte un abrazo, malpensados). En cuanto al mapa...está hecho para joder. No hay manera de aclararse con el control, y encima la cámara te la ponen de modo que siempre parezca que estás yendo en el sentido contrario. Como medida tienes un GPS en la mano derecha, el cual te marca el camino con sus giros y todo, maravillas del TomTom oiga.
Y ahora, unas imágenes para que os hagáis una idea:
TE QUIERO TIOOOOOOOOORL
Los efectos de las marcas blancas en los perros.
No hay huevos
Usted está aquí. Sus enemigos aquí, aquí, aquí....
Nota final: En boca cerrada no entran moscas pero si pollas como roscas.
Y dicho esto, acabo en alolnisis, esperando como siempre que os haya gustado. Hasta más leer!