Podríamos decir que una vez más la polémica social llega al mundo de los videojuegos con el último capítulo acontecido en la plataforma on-line de Microsoft, Xbox Live.
En este caso, una usuaria de Xbox 360 ha visto supuestamente baneada su cuenta o gamertag de Xbox Live por parte de Microsoft ante las quejas por contenido de índole sexual reflejadas en la biografía de su perfil.
Al parecer el motivo "ofensivo" por parte de algunos usuarios simplemente era el reflejo de la condición de lesbiana en su perfil, algo que ha motivado el baneo de su cuenta.
Las quejas y el debate social ha llegado a los foros del otro lado del Atlántico en donde han surgido protestas e incluso campañas de apoyo a la persona afectada por la supresión de su cuenta.
Por el momento Microsoft se ha limitado a declarar que según la política de condiciones de uso de su infraestructura on-line esta prohibido expresar cualquier motivo sexual en los gamertags, aún así han prometido estudiar el caso concreto.
Una vez más moralidad, equidad social y demás se mezclan en la industria del videojuego, abriendo un debate a priori interesante sobre el límite de la convivencia en las redes sociales on-line.
En este caso el que suscribe se limita a aconsejar a Microsoft la misma diligencia a la hora de suprimir gamertags o cuentas de aquellas personas que incumplan las reglas del juego en línea ya sea mediante modificaciones de la consola o bien a través de trucos no permitidos...