La crisis de la RAM y su aumento de precio ha comenzado a desmontar las operaciones de grandes compañías en la industria, ya que estos componentes son fundamentales en la fabricación de consolas, tarjetas gráficas y más.
De hecho, Valve retrasó ayer el lanzamiento de la Steam Machine y otros productos hasta la primera mitad de este año, dejando de manifiesto que el aumento de la RAM repercutirá en el precio de estos productos.
Sin embargo, y como buena nueva dentro de todo el tema, Sony ha confirmado que el stock de PS5 no se verá afectado por esta problemática hasta finales de este año 2026.
«El negocio para este año siguiente… Primero, nos tenemos que enfocar en el final de la temporada e intentar expandir la base de unidades disponible para tener 90 millones cuando inicie el año siguiente», afirmó Lin Tao, CFO de Sony, en su reciente reunión financiera.
Además, también se revelaron las cifras oficiales de venta de PS5 hasta el cierre del año pasado, con unas 92,2 millones de unidades vendidas en todo el mundo.
De momento, no se ve una solución clara a la problemática de la RAM, por lo que tocará esperar ver los efectos a futuro.
