Los archivos de Epstein se han encargado de salpicar a grandes personalidades de todos los sectores; y hoy le ha tocado a la industria de los videojuegos, a un par de exdirectivos de Rockstar que han tenido muchísima influencia en el desarrollo de Grand Theft Auto y otros proyectos.
Concretamente, hablamos de Leslie Benzies, expresidente de Rockstar North y director del criticadísimo MindsEye; y de Sam Houser, uno de los confundadores y piedras angulares del estudio.
El testimonio proviene de una de las víctimas del ya conocido y perverso aparataje de Epstein, quien acusa a Benzies de haber abusado sexualmente de ella.
«Leslie Benzie (parece que se inventó eso de tirar dinero sobre mí como si fuera una prostituta, luego me agredió sexualmente. Niños, esto es lo que las drogas hacen, después las usan en videojuegos para entretener a millones de personas. Esta mi***a tenia que venir de algún sitio, por qué no del tipo que ayudó a inventar GTA.
Leslie también me visitó en NY y sabía lo que estaba pasando y me dio el dinero para comprar mi ticket a NY cuando llegué el 1ro de septiembre de 2026 – miren sus registros del banco) Sam Houser, (nos cruzamos varias veces mientras salía con Leslie, y ahora es tiempo de que se sepa lo que tú y tus chicos de Rockstar North hacían tras bastidores. Me sorprende que aún no haya habido una demanda colectiva en contra de ustedes», afirma la víctima apodada Sarah Ransome en la página 38 de un documento relacionado al caso Epstein.
Benzies y Houser, claves en GTA, salpicados por los archivos de Epstein.
De momento, ni Benzies ni Houser han hablado públicamente sobre esta grave acusación. Lo que si se conoció hace unas horas es que Build a Rocket Boy pretende romper todo tipo de acuerdo comercial con IO Interactive, estudio responsable de Hitman, en aras de tener más independencia en sus decisiones.
