… y entonces llegó el GOW 2, y volvió a pasar. De cuando en cuando, el mundo del videojuego deja su argumentación contra la piratería basada en el “ahorro económico” que supone, y entra en cólera por la ventaja temporal de que se dispone. Desde el día de ayer, todos aquellos que esperamos con fervor más que impaciencia la llegada del nuevo título de epic, nos vemos divididos y enfrentados en trifulcas dialécticas que si bien las nuevas tecnologías lo permitiesen pasarían a las manos en más de una ocasión.
Y me pregunto yo, dilema moral aparte, ¿por qué las empresas no son capaces de ver lo que yo veo?. En un mercado como el de los videojuegos, en el que la consola defectuosa de Microsoft se ha convertido en una perfecta estrategia de mercado; dónde más de uno de tu lista de amigos se compró otra 360 cuando mandó la suya a Alemania “mientras la espera”; dónde la gente, paga viajes a Andorra para hacerse con un juego unos días antes de su salida… ¿Es que no ven el negocio de la impaciencia?.
Miles de usuarios con consolas modificadas, se encuentran ya jugando a un juego para los que, siguiendo las reglas del juego, tendrán que esperar hasta primeros de Noviembre (en el mejor de los casos). Ciertamente, saltarse las normas del juego está mal, pero quizá debiéramos pensar que también las reglas del juego deberían cambiarse, si se puede beneficiar a todos.
Si tan sólo EPIC y Microsoft viesen esto, pondrían, días antes, el juego completo a descargar en el bazar, a un precio reducido por el ahorro de costes de reproducción y distribución. Las ventas en los discos duros de la consola se dispararían y serían no pocos los que comprarían el juego en sus dos modalidades para disponer de su caja, manual, artwork, figurita…. Idealmente, el precio de la versión física sería reducido si se prueba la compra de su descarga a través de xboxlive.
Si ganamos todos, ¿por qué no salirnos del camino marcado?.
