JANFREY
Jufransiz
¿Quién no se acuerda de este partido, aquel mítico Liverpool Alavés?, cuando el Getafe cayó hace unos años contra el Bayern de Munich dije que el Geta dio pena y se mereció más, pero que lo de aquel Alavés fue increíble.
No estamos hablando de un Liverpool cualquiera, por aquel entonces ya estaba Gerrard y Owen nos deleitaba con su mejor versión. Siempre con el marcador por detrás, siempre a remolque, pero con una ilusión que les convirtió en gigantes.
Llegó la prórroga, en la primera parte recuerdo una jugada en la que el Alavés casi marca, lástima, llegó una jugada desgraciada al principio de la segunda parte de la prórroga. Tuvieron la mala suerte de vivir aquella época en aquel extraño lustro en el que estaba la regla del Gol de Oro, lástima, quedaba tiempo para continuar con la gesta, y aquella noche todo era posible.
Esa noche nos hicimos todos un poco del Alavés, quizá no aficionados, quizás nos de igual a muchos la situación por la que pasan ahora, pero ese Alavés nos conquistó. Fue algo parecido a la final de Champions de 2005, donde el Liverpool le remontó al Milan, pero me quedo con la remontada del Alavés, un equipo mucho más modesto.
Recuerdo que Guardiola, aun jugador del Barça, dijo a la mañana siguiente: "prefiero perder una final así a como lo hicimos nosotros en Atenas". No le faltaba razón.
No estamos hablando de un Liverpool cualquiera, por aquel entonces ya estaba Gerrard y Owen nos deleitaba con su mejor versión. Siempre con el marcador por detrás, siempre a remolque, pero con una ilusión que les convirtió en gigantes.
Llegó la prórroga, en la primera parte recuerdo una jugada en la que el Alavés casi marca, lástima, llegó una jugada desgraciada al principio de la segunda parte de la prórroga. Tuvieron la mala suerte de vivir aquella época en aquel extraño lustro en el que estaba la regla del Gol de Oro, lástima, quedaba tiempo para continuar con la gesta, y aquella noche todo era posible.
Esa noche nos hicimos todos un poco del Alavés, quizá no aficionados, quizás nos de igual a muchos la situación por la que pasan ahora, pero ese Alavés nos conquistó. Fue algo parecido a la final de Champions de 2005, donde el Liverpool le remontó al Milan, pero me quedo con la remontada del Alavés, un equipo mucho más modesto.
Recuerdo que Guardiola, aun jugador del Barça, dijo a la mañana siguiente: "prefiero perder una final así a como lo hicimos nosotros en Atenas". No le faltaba razón.