España está tocada por una varita celestial. Los ángeles españoles silenciaron el infierno turco con una remontada para recordar, con otro golpe de autoridad de la campeona de Europa, la que manda en el Viejo Continente. España superó un problema serio en el Ali Sami Yen, se marchó 1-0 perdiendo a vestuarios y fue capaz de darle la vuelta al asunto. Alonso empató de penalti y Riera, en la prolongación, obró la remontada con la ayuda de Güiza. Tenemos casi los dos pies en el Mundial. ¡Qué nos esperen en Sudáfrica!.