Según un estudio que se ha realizado con jugadores de videojuegos, investigadores han visto que la exposición prolongada frente a un videojuego desarrolla los instintos más primarios del hombre.
Así es, en lugar de evolucionar al ser humano, la función es la contraria. Al parecer algunas partes del cerebro se reactivan gracias a los juegos y despiertan sensaciones diferentes. Algunos de esos instintos son como los de cazar y conquistar, de ahí que la gran mayoría de varones (donde este instinto es mucho más fuerte que en las mujeres), hace que aguanten más frente al televisor y siempre tengan ese afán de superación.
"Las féminas comprenden los objetivos del juego y se entretienen durante un rato, pero no están tan empeñadas en ganar como los hombres", indican los autores del trabajo, que se ha publicado en la revista 'Journal of Psychiatric Research'.
Si queréis saber más sobre este tema, os invito a leer el artículo completo sacado de El mundo.