Konami tiene un reto verdaderamente complicado por delante, debe demostrar que su saga PES puede salir del ostracismo al que se ha visto abocada durante los últimos años y volverse a ganar nuevamente la confianza de los fans.
Por ello han cambiado radicalmente su política, intentando acercarse a los usuarios y hacer que este PES 2010 vuelva a los orígenes de la franquicia.
Buena prueba de ello es que por primera vez Konami ha decidido involucrarse en foros y diversas páginas donde recoger peticiones de los usuarios, las cuales iban siempre encaminadas en una misma dirección: hacer de PES 2010 un simulador realista de nuevo.
Y nada mejor para demostrar la seriedad de este proyecto que invitar a los medios especializados a probar el juego y comprobar así de primera mano todas las mejoras en las que están trabajando. Después de echar varios partidos podemos adelantar que esta nueva entrega de la saga nos ha dejado sensaciones muy positivas.
La versión a la que pudimos acceder en la presentación del juego estaba aún al 50% de su desarrollo, lo cual deja un margen de mejora muy amplio hasta la salida del título.
PES 2010 entra por los ojos desde el primer momento, gracias a unos modelados de los jugadores sobresalientes que alcanzan un nivel no visto hasta ahora en un juego de fútbol, en especial destaca el trabajo realizado con la iluminación y la forma en la que ésta afecta a los elementos del terreno de juego.
De esta forma tendremos jugadores que no sólo se parecen a sus homónimos reales por sus rasgos físicos, si no también por las sombras que se forman por esos rasgos. Otro ejemplo asombroso es ver como poyectan sombras entre sí, es decir, si tenemos a un contrario delante mientras disputamos un balón ambos jugadores proyectarán sombras en el otro según como incida la luz en ellos.
El mismo cuidado se ha tenido a la hora de recrear las equipaciones, no sólo a la hora de dotarlas de unas texturas creíbles, si no que también se ha dedicado especial mimo a que la iluminación les afecte formando pliegues según el movimiento de losjugadores.
Como véis la atención por el detalle a la hora de recrear a los distintos jugadores (incluso podremos verles el bello de los brazos) es alucinante. No podemos decir lo mismo de los estadios, y en especial del público, que sigue mostrando el mismo aspecto que en anteriores juegos, como defensa de Konami tenemos que puntualizar que según nos informaron aún no se ha trabajado este aspecto y que esperan una gran mejora en este sentido.
Pero no todo se reduce a unos gráficos vistosos, la piedra angular de esta saga siempre ha sido su exquisita jugabilidad, y desde Konami han querido volver al buen camino, al de la simulación.
En nuestros primeros minutos con el mando en las manos ya notamos un ritmo de juego más pausado y realista, ya no es tan fácil llegar al área rival, y tendremos que combinar y buscar los espacios para poder generar ocasiones de peligro.
Además, para aumentar el realismo en los partidos contamos con una de las principales novedades de este año, el sistema de tarjetas que nos permitirá configurar al detalle la actitud de nuestros jugadores en el terreno de juego.
Al principio resulta sorprendente y un tanto desconcertante, pero a la larga parece que será un sistema útil y sencillo de usar. Se trata de añadir a cada jugador tarjetas con distintos perfiles que harán que tenga un comportamiento u otro.
Por ejemplo podemos indicarle que pida el balón, que realice desmarques, o que haga disparos cuando esté en buena posición... serán cerca de 60 tarjetas, por lo que la variedad parece asegurada.
Como podéis observar este sistema no sólo sirve para configurar nuestros equipos, sino que también resultará vital para que los equipos rivales se comporten de una manera lo más realista posible, algo que pudimos comprobar cuando probamos el juego.
A esto se añade una nueva forma de configurar la actitud de nuestro conjunto al marcarles las pautas defensivas, atacantes ..., lo cual unido a los perfiles individuales de los jugadores nos darán un control total sobre el equipo. Además podremos almacenar varias formaciones e ir utilizándolas mediante un acceso rápido según la situación del partido.
Y es que en Konami tienen una filosofía clara, las características individuales no sólo influyen en el rendimiento de un jugador, sino en todo el grupo.
Por fin pudimos saltar al campo y comprobar todas las novedades que nos habían enseñado, los equipos disponibles para elegir eran el Barcelona y el Liverpool.
Comprobamos como ambos conjuntos se comportaban de una forma realmente asombrosa en el terreno de juego, cada uno fiel a su estilo.
Por ejemplo el Barcelona al igual que ocurre en la realidad gustaba del toque corto para ir buscando espacios, pero además lo hacían buscando a los que son sus hombres clave en la realidad, Xavi e Iniesta.
En cambio cuando Puyol cogía el balón lo soltaba lo antes posible, mientras que Márquez por su parte solía animarse a realizar diagonales largas hacia las bandas, o veíamos a Messi entrando en el área mientras Dani Alves subía por su costado.
El Liverpool por su parte presionaba desde el centro del campo, intentando recuperar el balón lo antes posible para lanzar pases precisos, en los pies de Xabi Alonso o Gerrard, a los desmarques de Torres.
Además, los equipos reaccionaban correctamente a las situaciones del partido, si iban perdiendo realizaban cambios coherentes para ir a por el partido, igual que al ir ganando adoptaban una actitud más reservada (sobre todo en el caso del Liverpool) o tocaban más el balón (en el caso del Barça).
Sin duda Konami ha dado un gran paso hacia delante para conseguir partidos más realistas, su objetivo es que cada partido sea distinto según el rival al que nos enfrentemos, que por ejemplo no sea lo mismo jugar contra un equipo italiano que enfrentarse a un conjunto inglés.
En cambio las animaciones de los jugadores siguieron dejándonos varias dudas, aún se notan forzadas y algo lentas, sobre todo en el momento de realizar regates o cambios de dirección donde se echa de menos una mayor agilidad.
En este sentido es inevitable no pensar en que el motor gráfico necesita una remodelación más profunda que los retoques visuales.
Por último, señalar que no se nos facilitó información sobre las licencias oficiales, salvo las ya confirmadas de UEFA y Champions. Tampoco pudimos disfrutar de los comentarios de Carlos Martínez ya que en la demo no estaban implementados, no obstante la gente de Konami nos aseguró que el conocido narrador deportivo está preparando con especial dedicación su aparición en esta saga, aportando varias sugerencias y estudiándose a conciencia los guiones para las grabaciones.
PES 2010 tenía mucho que demostrar, y el primer contacto nos ha dejado un gran sabor de boca, a falta de ver si algunos aspectos son mejorados podemos afirmar que la saga ha vuelto a la buena senda, aunque aún deberán superar varios fallos que vienen arrastrando entrega tras entrega ya que la competencia en el género es más dura que nunca.
Por ello han cambiado radicalmente su política, intentando acercarse a los usuarios y hacer que este PES 2010 vuelva a los orígenes de la franquicia.
Buena prueba de ello es que por primera vez Konami ha decidido involucrarse en foros y diversas páginas donde recoger peticiones de los usuarios, las cuales iban siempre encaminadas en una misma dirección: hacer de PES 2010 un simulador realista de nuevo.
Y nada mejor para demostrar la seriedad de este proyecto que invitar a los medios especializados a probar el juego y comprobar así de primera mano todas las mejoras en las que están trabajando. Después de echar varios partidos podemos adelantar que esta nueva entrega de la saga nos ha dejado sensaciones muy positivas.
La versión a la que pudimos acceder en la presentación del juego estaba aún al 50% de su desarrollo, lo cual deja un margen de mejora muy amplio hasta la salida del título.
PES 2010 entra por los ojos desde el primer momento, gracias a unos modelados de los jugadores sobresalientes que alcanzan un nivel no visto hasta ahora en un juego de fútbol, en especial destaca el trabajo realizado con la iluminación y la forma en la que ésta afecta a los elementos del terreno de juego.
De esta forma tendremos jugadores que no sólo se parecen a sus homónimos reales por sus rasgos físicos, si no también por las sombras que se forman por esos rasgos. Otro ejemplo asombroso es ver como poyectan sombras entre sí, es decir, si tenemos a un contrario delante mientras disputamos un balón ambos jugadores proyectarán sombras en el otro según como incida la luz en ellos.
El mismo cuidado se ha tenido a la hora de recrear las equipaciones, no sólo a la hora de dotarlas de unas texturas creíbles, si no que también se ha dedicado especial mimo a que la iluminación les afecte formando pliegues según el movimiento de losjugadores.
Como véis la atención por el detalle a la hora de recrear a los distintos jugadores (incluso podremos verles el bello de los brazos) es alucinante. No podemos decir lo mismo de los estadios, y en especial del público, que sigue mostrando el mismo aspecto que en anteriores juegos, como defensa de Konami tenemos que puntualizar que según nos informaron aún no se ha trabajado este aspecto y que esperan una gran mejora en este sentido.
Pero no todo se reduce a unos gráficos vistosos, la piedra angular de esta saga siempre ha sido su exquisita jugabilidad, y desde Konami han querido volver al buen camino, al de la simulación.
En nuestros primeros minutos con el mando en las manos ya notamos un ritmo de juego más pausado y realista, ya no es tan fácil llegar al área rival, y tendremos que combinar y buscar los espacios para poder generar ocasiones de peligro.
Además, para aumentar el realismo en los partidos contamos con una de las principales novedades de este año, el sistema de tarjetas que nos permitirá configurar al detalle la actitud de nuestros jugadores en el terreno de juego.
Al principio resulta sorprendente y un tanto desconcertante, pero a la larga parece que será un sistema útil y sencillo de usar. Se trata de añadir a cada jugador tarjetas con distintos perfiles que harán que tenga un comportamiento u otro.
Por ejemplo podemos indicarle que pida el balón, que realice desmarques, o que haga disparos cuando esté en buena posición... serán cerca de 60 tarjetas, por lo que la variedad parece asegurada.
Como podéis observar este sistema no sólo sirve para configurar nuestros equipos, sino que también resultará vital para que los equipos rivales se comporten de una manera lo más realista posible, algo que pudimos comprobar cuando probamos el juego.
A esto se añade una nueva forma de configurar la actitud de nuestro conjunto al marcarles las pautas defensivas, atacantes ..., lo cual unido a los perfiles individuales de los jugadores nos darán un control total sobre el equipo. Además podremos almacenar varias formaciones e ir utilizándolas mediante un acceso rápido según la situación del partido.
Y es que en Konami tienen una filosofía clara, las características individuales no sólo influyen en el rendimiento de un jugador, sino en todo el grupo.
Por fin pudimos saltar al campo y comprobar todas las novedades que nos habían enseñado, los equipos disponibles para elegir eran el Barcelona y el Liverpool.
Comprobamos como ambos conjuntos se comportaban de una forma realmente asombrosa en el terreno de juego, cada uno fiel a su estilo.
Por ejemplo el Barcelona al igual que ocurre en la realidad gustaba del toque corto para ir buscando espacios, pero además lo hacían buscando a los que son sus hombres clave en la realidad, Xavi e Iniesta.
En cambio cuando Puyol cogía el balón lo soltaba lo antes posible, mientras que Márquez por su parte solía animarse a realizar diagonales largas hacia las bandas, o veíamos a Messi entrando en el área mientras Dani Alves subía por su costado.
El Liverpool por su parte presionaba desde el centro del campo, intentando recuperar el balón lo antes posible para lanzar pases precisos, en los pies de Xabi Alonso o Gerrard, a los desmarques de Torres.
Además, los equipos reaccionaban correctamente a las situaciones del partido, si iban perdiendo realizaban cambios coherentes para ir a por el partido, igual que al ir ganando adoptaban una actitud más reservada (sobre todo en el caso del Liverpool) o tocaban más el balón (en el caso del Barça).
Sin duda Konami ha dado un gran paso hacia delante para conseguir partidos más realistas, su objetivo es que cada partido sea distinto según el rival al que nos enfrentemos, que por ejemplo no sea lo mismo jugar contra un equipo italiano que enfrentarse a un conjunto inglés.
En cambio las animaciones de los jugadores siguieron dejándonos varias dudas, aún se notan forzadas y algo lentas, sobre todo en el momento de realizar regates o cambios de dirección donde se echa de menos una mayor agilidad.
En este sentido es inevitable no pensar en que el motor gráfico necesita una remodelación más profunda que los retoques visuales.
Por último, señalar que no se nos facilitó información sobre las licencias oficiales, salvo las ya confirmadas de UEFA y Champions. Tampoco pudimos disfrutar de los comentarios de Carlos Martínez ya que en la demo no estaban implementados, no obstante la gente de Konami nos aseguró que el conocido narrador deportivo está preparando con especial dedicación su aparición en esta saga, aportando varias sugerencias y estudiándose a conciencia los guiones para las grabaciones.
PES 2010 tenía mucho que demostrar, y el primer contacto nos ha dejado un gran sabor de boca, a falta de ver si algunos aspectos son mejorados podemos afirmar que la saga ha vuelto a la buena senda, aunque aún deberán superar varios fallos que vienen arrastrando entrega tras entrega ya que la competencia en el género es más dura que nunca.





