JANFREY
Jufransiz
... baja su calidad cuando está el impresentable de Roncero.
Porque como consecuencia de ello, y para rivalizar con él, traen a la otra tía del diario Sport que es igual de forofa que Tomás.
Pero no termina ahí, porque también están el Loco Agati ese (que fue de todo menos un buen portero), el francés calvo ese, y el otro que es del Barça que no sabe ni de qué habla (Lobo Carrasco no, uno que es periodista).
Cuando veo que están por lo menos uno de los que menciono lo quito, me da rabia que por culpa de gente que les ríe las gracias tengamos que soportar a una panda de impresentables que entienden de todo menos de fútbol.
En conclusión, Punto Pelota es un programa muy recomendable cuando los invitados tienen una mínima noción de lo que es el fútbol y no se dejan llevar por partidismos enfermizos (Roncero es el caso más alarmante). Cuando lo que prima por encima de todo es desprestigiar al rival (aunque haya hecho triplete) y subir a los altares a su equipo (aunque vaya mal, o aunque esté comandado por un magnate que es el paradigma de empresario que ha metido al país en la crisis del ladrillo), lo mejor es quitar esa porquería de canal (conservador y semifascista) y poner la PS3.
Porque como consecuencia de ello, y para rivalizar con él, traen a la otra tía del diario Sport que es igual de forofa que Tomás.
Pero no termina ahí, porque también están el Loco Agati ese (que fue de todo menos un buen portero), el francés calvo ese, y el otro que es del Barça que no sabe ni de qué habla (Lobo Carrasco no, uno que es periodista).
Cuando veo que están por lo menos uno de los que menciono lo quito, me da rabia que por culpa de gente que les ríe las gracias tengamos que soportar a una panda de impresentables que entienden de todo menos de fútbol.
En conclusión, Punto Pelota es un programa muy recomendable cuando los invitados tienen una mínima noción de lo que es el fútbol y no se dejan llevar por partidismos enfermizos (Roncero es el caso más alarmante). Cuando lo que prima por encima de todo es desprestigiar al rival (aunque haya hecho triplete) y subir a los altares a su equipo (aunque vaya mal, o aunque esté comandado por un magnate que es el paradigma de empresario que ha metido al país en la crisis del ladrillo), lo mejor es quitar esa porquería de canal (conservador y semifascista) y poner la PS3.