Análisis – Resident Evil Requiem
Resident Evil es una de esas sagas que prácticamente han acompañado a PlayStation en todas sus etapas de vida, desde 1996 que se lanzó el primer juego.
La saga va a cumplir 30 años de vida con innumerables juegos, tanto principales como Spin offs, además de películas, tanto canon dentro del universo Resident Evil como reimaginaciones de actores reales, e incluso comics y mangas. Siendo el producto de terror más famoso dentro del medio y el que mejor ha logrado trascender el videojuego.
Tras una etapa exitosa en sus orígenes y un desvío hacia la acción más directa y elementos cooperativos en la generación de PS3 que no terminaron de convencer a los fans por la forma en la que la acción prácticamente eliminó todo elemento de terror o exploración de los originales, llegó posiblemente la mejor época de la saga, con una arriesgada séptima entrega que dejaba de lado la acción para enfocarse más en el misterio, el terror y la exploración, recuperando los puzles, el ir con poca munición y el backtracking al recoger objetos que iban desbloqueando acceso a nuevas zonas dentro del mismo mapa, pero todo ello en un nuevo enfoque, la primera persona.
Más adelantem llegaron los remakes de Resident Evil 2, 3 y 4, con la cámara al hombro que ya acompañó a la saga en esa época de PS3, pero con un enfoque de acción más comedido. Unos remakes que gustaron mucho a la gente, en especial los de Resident Evil 2 y 4.
Ahora nos llegará Resident Evil Requiem, la novena entrega de la saga principal, que sin decantarse por un estilo entre ese renovado estilo de terror más pausado del séptimo juego y los remakes de acción, opta por ofrecer dos juegos en uno, con dos personajes diferentes con su propia jugabilidad y diseño de nivel acorde a cada uno de ellos, uno enfocado al terror, preferiblemente en primera persona y otro de acción con preferencia por la tercera persona. ¿Funcionará esta mezcla?

Investigando con Grace.
Grace Ashcroft es una agente del FBI que es enviada a investigar un hotel donde ha ocurrido una muerte en extrañas circunstancias. Es allí precisamente donde tiene recuerdos de su desaparecida madre, Alyssa Ashcroft, que fue personaje jugable en Resident Evil: Outbreak, lanzando en 2003 para PS2.
Madre e hija estuvieron ocho años atrás en ese hotel y fueron atacadas por unos encapuchados extraños. Grace, motivada por conocer la verdad, se dirige al hotel en busca de pistas, y es allí donde se encuentra que alguien desea conocerla. Tras un desafortunado encuentro, Grace se despierta en un extraño hospital lleno de infectados, donde debe buscar la forma de escapar mientras investiga que ha ocurrido en el lugar y que quería la persona que le secuestró.
Aunque el juego nos deja elegir en que perspectiva queremos jugar, ya se nos avisará que la sección de Grace está enfocada principalmente al sigilo y a un ritmo más pausado y por ello la mejor experiencia sería en primera persona, como en Resident Evil 7, siendo esta la principal influencia a la hora de desarrollar su jugabilidad y diseño de escenarios. Y esa cámara en primera persona será lo que ayude a crear la atmósfera de terror que busca.

Grace no posee gran habilidad en combate y tiene miedo, por eso el sigilo y la prudencia serán su mejor arma. Para sobrevivir contaremos con armas débiles y pocas balas, principalmente avanzaremos recogiendo objetos del escenario y fabricando cosas como balas, botellas, cuchillos y con eso vamos avanzando mientras recogemos los objetos que nos ayuden a avanzar a nuevas zonas del edificio.
Contaremos con un inventario pequeño, máquina de escribir y un baúl donde guardar los objetos para no llenar rápido el propio inventario que de primeras tendrá poco espacio, pero podremos ampliar encontrando riñoneras. Cabe destacar que contaremos con un arma única llamada Requiem, un revólver enorme pero con munición muy limitada que tendremos que gestionar de forma inteligente, y es que esta arma es tan poderosa que será capaz de eliminar enemigos más fuertes de pocos disparos, por eso debemos elegir muy bien cuando usarla.
Habrá pocos enemigos, pero colocados en lugares fijos que podremos esquivar o eliminar, siempre que la munición acompañe, además de algún que otro enemigo más grande que a veces nos perseguirá por el lugar, todos ellos con su propioscomportamiento.
Por ejemplo, una limpiadora que nos atacará intentando limpiarnos la cara con sus garras, cantantes que nos atacarán con gritos agudos que nos aturdirán, otros que están obsesionados con la luz de los pasillos, pudiendo encenderlas para atraerlos o esquivarlos, y muchos ejemplos más de enemigos con sus propios comportamientos.

Ciertas zonas de Resident Evil Requiem contarán con un enemigo que no podremos derrotar y tendremos que evitar siempre que sea posible, o huyendo hacia la luz o intentando que no nos vea o escuche, con unos encuentros que a veces son naturales, haciendo rutas de exploración a evitar y otras prefijadas donde tendremos que huir de forma similar a lo que fue Nemesis en Resident Evil 3.
En el caso de estas persecuciones he encontrado un choque poco realista entre sus movimientos naturales de patrulla y los scripts programados para que realicen acciones concretas en el momento exacto donde debe ocurrir.
Esto da lugar a situaciones extrañas como que vemos al enemigo entrar en la habitación de la izquierda a paso lento, avanzar nosotros hacia delante un par de pasos y que de repente aparezca por delante de forma nada lógica, pudiendo a veces pillarnos de sorpresa y eliminarnos, básicamente porque era imposible que recorra esa distancia en tan poco tiempo, y es algo que no ocurre solo una vez.
Hay que añadir que, entre los modos de dificultad disponibles de inicio, Fácil, Normal y Normal (clásico), esta última opta por recuperar las cintas de máquina de escribir para limitar nuestro número de guardados manuales, teniendo que encontrar nuevas por el escenario o fabricarlas nosotros mismos. Esta opción se aplica únicamente a las partes jugables de Grace, pero da una experiencia más cercana a los juegos originales.

Acción y caos con Leon en Resident Evil Requiem.
Por otro lado tenemos a Leon S. Kennedy, el legendario protagonista principal de la saga que ya protagonizó los Resident Evil 2, 4 y 6, que regresa a la acción trayendo con él la jugabilidad de Resident Evil 4 Remake, y es que los años no pasan por él y rozando los 50 años sigue preparando para eliminar zombis sin descanso.
Su trama lo lleva a investigar unas extrañas muertes con un patrón común, siendo una de ellas la ocurrida en el Hotel Wrenwood donde fue Grace a investigar. Al llegar, Leon ve a un hombre extraño llevando a una chica secuestrada y desatando un virus. La pista le llevará al hospital de Rhodes Hill, donde su trama se entrelazará con la de Grace.
En el caso de Leon se nos recomendará jugar en tercera persona, con el estilo ya mencionado de los juegos de acción anteriores, y es que desde el primer momento notaremos que el ritmo será más alto.
No habrá que explorar o hacer puzles, sino avanzar eliminando enemigos de todas las formas violentas que veamos, ya sea disparos, patadas, hachazos, o hasta con motosierra. Mientras que con Grace cada muerte conllevaba una gestión de munición y del entorno, aquí podemos acabar rodeados por entre cinco y diez enemigos y despacharlos sin mirar por la munición, ya que la mayoría del tiempo nos sobrarán las armas y balas.

Con Leon contaremos con diferentes armas en categorías como pistola, rifle francotirador, escopeta, metralleta y, en especial, su hachuela. Esta tiene sus propias mecánicas de defensa y parry al pulsar el botón de defensa en el momento exacto que nos atacan, además de golpear cuerpo a cuerpo a los enemigos, tanto para defendernos como para rematarlos estando aturdidos.
La hachuela se irá desgastando con cada uso y tendremos que afilarla, como recargar una pistola, para poder seguir usándola sin llegar a romperse, solamente deja de ser usable hasta que esté afilada, pudiendo llegar a desgastarse rápido si, por ejemplo, paramos un ataque de un enemigo fuerte, para que no abusemos de la mecánica de rechazo de ataques, teniendo que parar unos segundos quedando expuestos.
Contaremos con el clásico inventario de Resident Evil 4, donde cada objeto ocupa un número determinado de cuadrados y debemos colocarlos como un Tetris para que encajen todos, teniendo también la opción de ordenar automáticamente como tuvo en su versión remake.
Eso sí, no contaremos con un baúl en este caso, sino con cajas de provisiones que serán una especie de tienda donde comprar, vender o mejorar el equipo. Los puntos para mejorar el equipo se conseguirán eliminando enemigos o recogiendo objetos, además de vendiendo los que no vayamos a usar, pudiendo recuperar las armas que vendimos al mismo coste, así que funcionaría similar a un baúl y a la vez distinto.

El diseño de los escenarios de Resident Evil Requiem será más lineal y directo en su mayoría, con muchos combates por oleadas donde a veces parece que no hay enemigos y de repente aparecen muchos por todos lados, creando la tensión y el agobio mediante la acumulación de muchos enemigos en espacios pequeños.
Habrá alguna zona más abierta que explorar de forma más libre, donde no faltará la exploración para encontrar algún arma, coleccionable, munición, más puntos, además de los propios objetivos principales que estarán repartidos por la zona.
El gunplay será ágil y cómodo con un pulso más firme que Grace, ágil para correr y golpear, giros rápidos, cambio rápido de armas mediante cruceta y en su mayoría será cómodo de controlar a Leon, salvo porque quizá se eche en falta algún botón para esquivar como complemento al botón de rechazar ataques, ya que habrá algunos enemigos que no podremos rechazar y la forma de que no nos dañen será movernos, y ahí si podemos verle las costuras a la jugabilidad, quedando a veces expuestos sin ningún botón que nos permita movernos rápido a algún lado.

Resident Evil Requiem es el juego más sangriento de la saga.
Si hay una palabra que pueda definir al juego es sin duda, sangriento, porque es todo lo explícito que pudiera querer un fan de los juegos violentos.
Los disparos de escopeta y francotirador desmiembran de forma perfecta al lugar donde impactemos, la Requiem destroza a los enemigos y puede crear auténticos baños de sangre, hasta tal punto de llegar a notar las manchas de sangre en la ropa y el arma. Y las explosiones son un espectáculo de vísceras saltando por la sala.
Con Leon además habrá ejecuciones bastante violentas, como al dar patadas a enemigos y reventarles el cráneo, o disparar una escopeta directamente a la cara. La motosierra descuartizando enemigos partiéndolos por la mitad. Todo un festival para los amantes del gore, dejando claro que Resident Evil Requiem no se corta nada en ser lo más violento y desagradable posible.

Visualmente terrorífico y espectacular.
Hablando del tema gráfico, ya no solo por lo detallado que es todo lo relacionado con la sangre y los desmembramientos antes mencionados. Cabe destacar que la iluminación en el luego luce espectacular, siendo uno de los motores principales de las partes jugables con Grace, donde buscaremos la luz y evitaremos la oscuridad. El juego se ve muy bien en entornos iluminados, como el mechero en la oscuridad, fuego en la noche, alguna sala de enfermería con luz roja, la niebla o el polvo.
El juego en general se verá muy bien en todos los escenarios, y no solo por la iluminación, sino por el detalle que hay puesto en todo. Los decorados variados y los propios enemigos que contarán con diseños bastante originales, aunque no todos los escenarios serán tan bellos visualmente y algunos serán más monótonos, en ningún momento vamos a sentir que el juego se vea mal, pero es que el Hospital se ve tan variado y espectacular en el diseño de sus habitaciones y exteriores, que todo lo que veamos después va a palidecer en comparaciones.

En PlayStation 5 base o Slim el juego lucirá a unos sólidos 60 fps la mayoría del tiempo, bajando únicamente en alguna zona muy concreta donde ni siquiera habrá enemigos, dejando la sensación de que ese bajón se debe a cargas del escenario leves, por lo que ni se puede contar como defecto al no afectar y ser meramente anecdótico.
Como punto negativo, Resident Evil Requiem tiene un granulado en la imagen bastante notable, pero no existe forma de poder eliminarlo en las opciones gráficas del juego, y aunque sea una decisión artística, nunca está de más la posibilidad de poder eliminarlo para tener la experiencia más nítida posible. Lo que sí se puede desactivar es el desenfoque de movimiento, para la gente que pueda sufrir de mareos.

Creando ambiente desde la música.
La función principal de la música en este juego será la de crear un ambiente adecuado a las circunstancias, así con Grace tendremos melodías inquietantes que nos den continua sensación de peligro, todo ello de forma sutil entremezclándose con el propio ambiente del juego. Con Leon, además, se intensificará la música cuando nos ataquen varios enemigos, ayudando a crear esa sensación de tensión o peligro de ser atacado por cualquier lado.
En zonas más tranquilas, la música sigue acompañando también, sin pretender nunca ser la protagonista, solo creando el tono adecuado a cada situación y atmosfera, que será el principal foco auditivo.
Los gruñidos de enemigos, los objetos cayendo, algunos enemigos cantando, todo eso está muy bien elegido para sonar en el mejor momento dentro de Resident Evil Requiem, con la intención de aumentar esa sensación de miedo e inseguridad. Este juego ha sabido muy bien amplificar la sensación de incomodidad mediante el sonido, algo que es fundamental en todo juego del estilo.
En cuanto al doblaje y actuación, si preferimos jugar con voces en inglés subtitulado, el juego cuenta con buenas interpretaciones, quedando Grace quizá algo sobreactuada a veces, y Leon en su línea de ser serio pero irónico, esta vez con una voz más grave debido a la edad.
El doblaje al castellano me ha parecido bastante acertado al menos en los personajes principales, y aunque siempre he jugado la saga en versión original, acostumbrado de que hasta Resident Evil 6 no se doblaban al castellano, debo reconocer que en este caso me ha gustado más doblado al castellano. El juego también cuenta con doblaje al español de Latinoamérica.

Una combinación que funciona perfectamente.
Resident Evil Requiem es una combinación muy buena de los dos estilos jugables recientes de la saga. Por un lado vivir terror y exploración con Grace, con sigilo, inventario limitado, incluso máquina de escribir con cinta y continua sensación de peligro, y por el otro lado vivir toda la adrenalina de Leon luchando contra oleadas de enemigos cargado con un buen arsenal de armas, munición y toda la habilidad de combate que un veterano tan curtido como él podría tener.
Ambos estilos se mezclan, se alternan y logran funcionar a la perfección, creando una experiencia muy buena para quienes disfrutamos de los dos estilos. Claro que si somos el tipo de jugador que prefiere con mucha diferencia una jugabilidad sobre otra, quizá algunos tramos no los disfrutemos igual, en caso de jugar buscando solo la parte de terror o solo la de acción, no existe forma de jugar una sola campaña de personaje directamente como ocurría en Resident Evil 6. Aquí la trama se juega entera alternando entre ambos estilos, para bien y para mal.

La historia, sin entrar en muchos detalles, es interesante en especial por el lado de Grace, que será donde haya mayor peso narrativo y cosas por descubrir, pero además cuenta con una buena ración de fanservice para los fans de Leon. Aunque la trama general es posible que no deje contento a todo el mundo, lo mejor es vivirla por uno mismo y sacar conclusiones al terminarlo.
Un juego que destaca muy bien a nivel sonoro tanto en melodías como ambientación e incluso doblaje. A nivel gráfico luce espectacular, en especial por la noche gracias a la buena iluminación que posee en lugares oscuros, solo empañado por ese granulado tan intenso imposible de desactivar.
En resumen, Resident Evil Requiem es una entrega muy digna dentro de la saga, funcionando muy bien en sus dos estilos, y con una duración aproximada entre 10-14 horas la primera pasada, dependiendo de cuánto exploremos. Pero con un valor extra de rejugabilidad con los habituales desbloqueos de la saga al completar desafíos / trofeos.
Es un juego recomendable para todo fan de la saga, ya que en él se encuentran gran parte de los elementos que la han hecho tan grande y que siempre nos hacen volver, igual que Leon a Raccoon City.
Por: @MPARRAS_PS3
Agradecimientos a PLAION por la copia para PS5 suministrada para esta review.