Neil Thompson, director de arte y animación en BioWare, comentó recientemente que las versiones para PS3 y Xbox 360 de Dragon Age: Inquisition llevan las máquinas hasta el límite. Destacó que las diferencias con PS4 y Xbox One será visuales, ya que el contenido será el mismo. Su objetivo es que, sea cual sea la versión del juego escogida, el usuario tengan una gran experiencia.

En palabras de Thompson a VG247: «Probablemente, hemos empujado más allá de lo que nunca lo hemos hecho antes. Cuando intentas crear una experiencia de nueva generación y la pones en la anterior, necesariamente estás llevando al límite esas consolas […] Quiero que la gente tenga la misma experiencia satisfactoria sin importante la plataforma en la que jueguen».
A lo que añadió: «Desde una perspectiva gráfica, la nueva generación es más densa, pero en términos estéticos debería ser lo mismo para todas las plataformas. Estamos muy interesados en apoyar la narrativa desde el apartado artístico. Intentamos no hacer nada gratuitamente desde una perspectiva artística. Es épico y enorme pero debe tener un sentido y ese sentido es el narrativo».
Dragon Age: Inquisition estará disponible para PS3 y PS4 el 21 de noviembre.