Strauss Zelnick, director ejecutivo de Take-Two, destacó en una reciente entrevista lo complejo, caro y arriesgado que resulta el negocio del desarrollo de videojuegos. Zelnick destacó que los títulos Triple A necesitan de una inversión muy elevada, aunque eso nunca garantiza el éxito de una propuesta.
En palabras del propio Zelnick, recogidas por Bloomberg: «Es un negocio caro, tal y como refleja su perfil de riesgo. Aquellas producciones que son muy caras, el marketing, los gastos generales y, en el caso de los títulos deportivos, las licencias; terminan por crear un perfil de riesgo […] No puedes hacerlo sin contar con un par de cientos de ingenieros y artistas de gran talento, toneladas de capital y montones de dinero».
Actualmente, Take-Two posee 2K Games y Rockstar, compañías que cuentan entre sus licencias de éxito con franquicias tan populares como NBA 2K, WWE 2K o Borderlands, en el caso de la primera, Grand Theft Auto o Red Dead Redemption en el caso de la gran R.
