Uncharted: El tesoro de Drake

Marcos Salinas · 29 diciembre, 2018
Naughty Dog nos presenta su última creación, Uncharted: El tesoro de Drake, un juego destinado a desenterrar definitivamente todos los fantasmas que sobrevuelan la capacidad de nuestras PS3’s. ¿Lo habrá conseguido o se quedará en el recuerdo como un juego bueno pero nada más?

Naughty Dog es una compañía afincada en la costa oeste de Estados Unidos, conocida por dar vida al que se consideró la mascota no oficial de la Playstation Original, Crash Bandicoot.

Desde entonces han demostrado su buen hacer con todo lo que han tocado, toda la saga Crash, hasta que se vendió la licencia a la Universal, y, la más cercana en el tiempo, saga de Jak han sido éxitos de crítica y público. Ahora nos presentan el proyecto que quizás sea el más ambicioso de su carrera: Uncharted: El tesoro de Drake.

El juego nos pone en la piel de Nathan Drake, Nate para los amigos, un supuesto descendiente del famoso Lord inglés Sir Francis Drake, conocido por hundir galeones españoles cargados de oro en la época colonial.

Nate busca desesperadamente el tesoro que Francis Drake debió esconder en vida, para ello se alía con una reportera de televisión, Elena Fisher, quien, mediante su programa, le financia la búsqueda del famoso tesoro, y con un viejo buscador de tesoros, Victor Sullivan. Tras mucho buscar logran encontrar el diario del Sir Francis hundido en las profundidades, detalla la posición del mayor tesoro de la época, la situación de «El Dorado» buscado sin éxito desde aquellos tiempos.

A partir de aquí se suceden las más sorprendentes situaciones que os podáis imaginar, donde diferentes cazadores de tesoros intentarán conseguir el preciado botín por cualquier medio, creando una historia a la altura de una producción de Hollywood en cuanto a entretenimiento se refiere.

Estos personajes, lejos de caer en tópicos, tienen un carisma pocas veces visto en los últimos tiempos, quizás desde los el primer Metal Gear Solid no encontramos un personaje tan carismático como Nathan Drake, con una personalidad única, entre chulesco y gracioso y, en algunas ocasiones, recuerda por su tono irónico y despreocupado al James Bond de Pierce Brosnan, sin olvidar que en el juego parece ser el mejor atleta del mundo, pudiendo dar saltos de cornisa en cornisa o coger lianas cual Tarzán si despeinarse. Por su parte, la “partenaire” femenina de Drake en el juego, Elena Fisher, tampoco se queda corta, es Lois Lane en Rubia, insistente, cabezota y autosuficiente, no se deja amedrentar ni por Drake ni por nadie. El tercer integrante del equipo, Victor “Sully” Sullivan, es un viejo cazador de tesoros con multitud de “batallitas” a sus espaldas, algunas de las cuales nos cuenta durante el juego, resabiado por la experiencia y con algún que otro secreto oculto.

Por su parte los enemigos no se quedan atrás, a destacar Gabriel Roman, pero no desvelamos nada más porque preferimos que lo descubráis por vosotros mismos, que vale la pena.

Estos personajes no serían nada si no tuviesen un excelente trabajo de guión detrás, quizás con una historia sencilla y clásica a priori, con unos diálogos efectivos que dotan a los personajes de las cualidades y carisma antes mencionados, no nos queremos olvidar del magnifico trabajo de doblaje (que más adelante profundizaremos) que ayuda a que estos personajes sean creíbles.

Sólo hay una palabra que describiría correctamente el control del personaje, delicioso.

La primera sensación al jugar al juego es de familiaridad, en nuestro primer contacto con el juego allá por el Tokyo Game Show ya nos dimos cuenta de que el control del personaje era totalmente intuitivo, sin enrevesados controles que nos mareasen, todo fluye como debe, sin combinaciones extrañas de botones. La cámara libre ayuda en gran medida a que el juego sea agradable para cualquier persona, dejando la posición de la misma en la mejor situación. Cada botón tiene su función específica y no varía durante el juego, por ejemplo, el botón X es el botón de salto, tanto normal como para escalar cualquier muro (que se pueda eso sí), el cuadrado es el ataque cuerpo a cuerpo, este tipo de ataque tiene un par de combos, aunque, dependiendo de la posición del enemigo y del propio personaje, cambia el golpe final realizado, siendo algunos tremendamente espectaculares, con patadas a la altura de la cabeza, ganchos al mentón o, incluso, una doble patada en plena cara. El triangulo por su parte es el botón de acción, dependiendo del contexto puede ser mover una manivela o abrir una puerta, también se utiliza para realizar un combo fuerte en combinación con el cuadrado. El círculo sirve para parapetarse sobre alguna superficie a la hora de protegerse o bajar hasta el borde de alguna plataforma.

Los botones superiores tienen exactamente la misma función que en Gears of War, al fin y al cabo el juego calca totalmente el sistema de armas de esta magnífica obra, llevándolo un paso más allá si cabe al dar la opción de atacar cuerpo a cuerpo, el botón L1 sirve para apuntar y el R1 para disparar, este último también lo podemos utilizar independiente, pero sin un punto exacto de disparo, centrado, más o menos, en la pantalla pero sin precisión, útil para escapar cuando nos encontramos rodeados.

Las armas incluidas en el juego son de gran variedad pasando por diferentes tipos de pistolas (magnifica Desert Eagle) hasta rifles automáticos o lanzagranadas haciendo la nada despreciable cifra de 14 armas diferentes. Destacar también que el juego incluye a modo de anécdota ciertos QTE (Quick Time Event) para dar algo de variedad a las escenas cinemáticas.

La estructura del juego es lineal, apenas tenemos zonas de exploración, quizás se hecha en falta la libertad de exploración de las anteriores obras de Naughty Dog, pero tratándose del género(s) que es, no lo consideramos algo imprescindible teniendo en cuenta, más aún, el tamaño de los escenarios, escenarios con un tamaño más que considerable con zonas escondidas donde, normalmente esconden los tesoros del juego -60 objetos o reliquias que más adelante explicaremos su función-.

Dentro de esta estructura de juego tenemos 3 tipos de género unidos para crear uno sólo, si los dividiésemos tendríamos, un juego de acción al más puro estilo Gears of War, una aventura tipo ICO (es el juego al que más me ha recordado, tanto por diseño de niveles como por animaciones) o por último fases donde manejamos un vehículo , aunque esto último no es novedad. Todos estos géneros tan diferentes quedan unidos de manera magistral , llevando el género (único) de las aventuras a otro nivel. Uncharted marca un antes y un después en las aventuras, dando pasos arriesgados y entremezclando géneros que quizás no parecían encajar, pero aquí lo hacen. Estamos seguros que a partir de ahora le saldrán muchos imitadores.

El juego consta, como antes hemos mencionado, de unos alicientes que alargan tremendamente la vida del mismo, las recompensas, son premios que conseguimos por distintas acciones en el juego, por ejemplo matar cierto número de enemigos con determinada arma, encontrar los 60 tesoros escondidos, etc., es decir al más puro estilo de los “logros” de Xbox 360 pero con el aliciente de que estas recompensas te proporcionan extras para el juego, y que bien podrían servir para el futuro Home de Sony. Estos extras son, por ejemplo, diferentes skins para el protagonista, diferentes efectos para el juego, entre los que se incluye un efecto espejo más que sorprendente ya que el juego cambio totalmente.

Este apartado raya a la misma altura que el resto de apartados, es decir, sobresaliente. Es un nuevo referente, no sólo en PS3, sino en todas las plataformas. Texturas de altísimo nivel, efectos de iluminación con sombras dinámicas, iluminación dinámica dependiendo de la fuente de luz, dinámica de fluidos, representando el agua de forma realista, dando un aspecto genial al preciado elemento. Todo ello en escenarios de gran belleza y detalle. El número de elementos en pantalla es incontable, encontrando desde plantas de todo tipo (muchas de ellas reaccionan a nuestro paso) animales silvestres (pocos pero hay) árboles que se mueven por efecto del viento, muros de piedra con musgo que no son planos, todo ello con textura y superficie, estructuras de los edificios, magistrales por cierto, con desperfectos debidos al paso del tiempo y a la humedad, y todo esto sólo hablando de los exteriores.

Al introducirnos en algunas de las estancias que nos propone el juego, nos encontramos con sorpresas como el magnífico efecto de la linterna generando sombras en tiempo real con diferente ángulo dependiendo de la posición de la linterna (como en la realidad vamos) o los efectos que crean las antorchas o velas. Todos estos interiores están recreados con tanto o más detalle que los exteriores, destacando quizás el nivel del santuario, el submarino y otros que preferimos no mencionar para que os sorprendáis por vosotros mismos.

Las animaciones del personaje merecen ser tratadas a parte. Sin duda alguna son las animaciones más fluidas que se han visto en un videojuego.

Desde Naughty Dog ya comentaron en su momento que habían utilizado gran parte de la capacidad de proceso del Cell para enlazar diferentes animaciones para el protagonista, pero lo que vemos en pantalla sobrepasa con creces cualquier expectativa. Uno de los ejemplos más claros de ello es el simple y primer movimiento que haremos con el personaje. Cuando anda el personaje arruga la camiseta, pero no siempre de la misma forma, depende también de si corremos, andamos o saltamos, incluso si se moja, con un efecto visual muy logrado, cambia la forma de la camiseta, dejándola más pegada al cuerpo del personaje, realmente increíble. Otro ejemplo es lo difícil que es ver al personaje en la misma posición exacta cuando se parapeta en alguna pared, en un momento dado puede tener el arma arriba, abajo, con cara de circunstancias, con los ojos cerrados, etc. Siendo animaciones variables y automáticas, dotando de cierta vida extra al personaje.

Otro punto a mencionar son las excelentes animaciones faciales, a la altura de Heavenly Sword, sólo que algo más cómicas y exageradas dado el estilo visual del juego, a medias entre el comic y el cine de animación.

Por el contrario no es perfecto, tiene pequeños detalles que podían haberse mejorado. Por ejemplo las explosiones no están tan bien realizadas ni son tan espectaculares como deberían haber sido teniendo en cuenta el resto de nivel de calidad que atesora el juego. El agua tiene una salpicadura que nos deja bastante perplejos, contrasta muchísimo con el realismo que tiene y lo “cutre” que quedan las salpicaduras, también nos encontramos con una ausencia de «ondas» en el agua en cierta pantalla del juego que dejará perplejo a más de uno. Otros defectos muy puntuales son las ralentizaciones, mínimas pero las hay, aunque el juego no usa el disco duro para las cargas, perfectamente camufladas, y que puede ser, se den estas ralentizaciones debido a ello. Otro defecto visual que debemos mencionar es la falta de sincronismo vertical que vemos en algunas ocasiones, no es alarmante, ni mucho menos, pero debemos mencionarlo. Estos defectos no desmerecen el aspecto final del juego ni entorpecen la jugabilidad pero si que impiden que se lleve la máxima nota en este apartado.

Por su parte los enemigos, bastante cuidados también para ser los enemigos, tienen diferentes aspectos dependiendo del arma que porten, quizás se echa en falta un poco más de variedad dentro del mismo tipo de enemigo, pero no nos fijaremos en ello, al fin y al cabo no son más que secuaces que eliminas y no te fijas en como son. Estos enemigos tienen una IA más que decente para los tiempos que corren. Los enemigos se adaptan, hasta cierto punto, a tus acciones. Si te cubres y no pueden alcanzarte, te lanzan granadas o intentan rodearte, si les disparas a la cabeza intentan esquivar el tiro con un más que curioso movimiento. Esto se da en los combates en ambientes abiertos, en los ambientes cerrados esta más marcada la falta de IA, suelen estar en una posición fija y solo salen para disparar. Justita, pero no necesita más ya que lo suple con una gran cantidad de enemigos por escenario y una dificultad adecuada y, en algunos momentos, ajustada.

Con un apartado gráfico tan espectacular, si el apartado sonoro no estuviera a la altura el juego estaría cojo, ¿esta a la altura dicho apartado?, la respuesta es un rotundo SI.

Todos y cada uno de los efectos sonoros son excelentes, teniendo detalles sencillamente geniales, como el sonido del metal del arma contra una cadena cuando subimos por ella con el arma empuñada. Otro ejemplo podría ser explosiones, el sonido del agua, armas, las piedrecillas que caen de los salientes cuando Nathan se agarra en el ultimo suspiro… al juego no se le puede poner sino un sobresaliente en dicho apartado.

También hay que destacar la excelente banda sonora de Greg Edmonson (responsable de la banda sonora de esa esplendida serie llamada Firefly), que recuerda sin lugar a dudas a temas clásicos de las películas de Indiana Jones. A destacar sobretodo el magistral tema principal del juego.

Pero el apartado que pone la guinda al sonido es sin duda el excelente doblaje, podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que nos encontramos ante el mejor doblaje que hemos visto en un juego hasta ahora (al mismo nivel, o superior, que juegos como Metal Gear Solid o el reciente Heavenly Sword). Esto no seria posible obviamente sin un absolutamente magnifico trabajo actoral por parte del equipo de doblaje, y aquí no hay mas que quitarse el sombrero ante los actores responsables de dicho trabajo.

La interpretación de todos y cada uno de ellos es esplendida, fundiéndola perfectamente con el personaje al que interpretan, consiguiendo algo que en pocos doblajes se consiguen, y es que no nos podemos imaginar a estos personajes con otras voces.

Mención especial a Roberto Encinas, cuyo trabajo más conocido hasta la fecha es el de doblar a James Spader en “Boston Legal”, en el papel de Nathan Drake, su interpretación recuerda a personajes como Indiana Jones o Han Solo, con ese desdén de “todo me da igual” o “soy el mejor en lo que hago”, su entonación, como modula la voz en cada situación es simplemente soberbia y se adapta perfectamente al excelente personaje creado por los chicos de Naughty Dog. El resto del equipo no se queda atrás, nos encontramos con Antonio Esquimas (más conocido como el Dr. Frasier Crane) en el papel de Gabriel Roman, elegante culto y sin consideración hacia sus enemigos; Yolanda Mateos (Hillary Banks en “El Príncipe de Bel-Air”) como la intrépida Elena Fisher; Pablo Adán (James Woods en “Shark”) como el mentor y compañero de batallas de Nate, Victor Sullyvan; y Luís Bajo (William Fichtner en “Prison Break” o Mel Gibson en “Braveheart”) como el cruel e impetuoso Navarro.

Otro de los elementos a destacar del doblaje lo encontramos en el detalle de las conversaciones mantenidas durante el propio juego, diálogos igual de ágiles e interantes que en las secuencias cinemáticas, que dotan de más interes si cabe a la aventura.

En resumidas cuentas un trabajo esplendido, y del que muchas productoras deberían de tomar ejemplo, ya que actualmente hay juegos con buenos doblajes, pero que no transmiten esa sensación de “interpretación”, no dan la sensación de que los dobladores se metan en los personajes, cosa que es de agradecer en este caso.

Como único punto oscuro en el doblaje, es que se da la curiosidad que conforme nos vamos encontrando enemigos, algunos tienen las mismas voces que por ejemplo los dos de los villanos. La verdad es que en un trabajo tan cuidado es un detalle que se podía haber solucionado, pero aun así no es tan grave como en otros juegos que tenemos actualmente en al calle y no empaña el resultado final ni confunde al jugador.

Todo este magnífico apartado viene con una guinda para los amantes del buen sonido, llega con la máxima calidad gracias a que todo ello está en DTS, algo poco habitual en los videojuegos (no así en las películas) que hace que todo suene con una claridad y contundencia fuera de toda duda.

Este nuevo apartado esta destinado a mostrar las sensaciones que ha transmitido el juego a los redactores responsables del análisis.

Sin ningún tipo de duda, y a titulo personal de los que escriben, este es el mejor juego de PS3. El título destila calidad por los 4 costados, se nota el enorme esfuerzo de producción tanto de Naughty Dog como de Sony, consiguiendo transmitir una sensación muy similar a la que nos transmitió Steven Spielberg con su Indiana Jones. A cada paso que das a través de la majestuosa jungla estas esperando que aparezca un tipo con sombrero y látigo para ayudarte, o cuando estas en una catacumba esperas que aparezca una piedra gigante que te persiga.

Al principio pensábamos que no seria mas que una aventura al uso, conforme avanzábamos nos dimos cuenta que es una aventura con algo más, ese toque que solo las aventuras clásicas tenían (Indiana Jones o incluso “La Momia” –la primera de Stephen Sommers-). Descubres con asombro que unen un enorme cantidad de géneros creando uno solo, puede gustar mas o menos debido a su componente mayoritario de acción, pero marca un antes y un después a la hora de afrontar este tipo de juegos, hasta ahora podía ser o un Tomb Raider, un plataformas con algún duelo de armas, pero bastante automatizado, o un juego de acción, sin embargo ahora es ambas cosas.

No tiene precio deambular por los majestuosos escenarios, observando el paisaje, las edificaciones, y pensando que en cualquier momento puede aparecer una horda de piratas para darte caza. O avanzando por una densa jungla junto a tu compañero de batallas y de repente…zas!!! Te encuentras en pleno acantilado con un submarino encallado en una cascada.

Este juego desentierra definitivamente cualquier duda sobre la capacidad técnica de la PS3. Quizás no sea innovador en todos sus apartados, pero sí lo es en la unión de géneros, dando como resultado un juego a imitar, tanto en la jugabilidad como en los aspectos técnicos.
Una historia apasionante, digna de las aventuras clásicas, un excelente trabajo de guión y un protagonista, Nathan Drake, que pasará a la historia como en su momento lo hizo, por ejemplo, Solid Snake. Un juego de los que salen con cuentagotas. Sobresaliente.

A favor.

– Técnicamente soberbio.
– Apartado sonoro pocas veces visto y con una localización al castellano perfecta.
– Jugabilidad clásica y sencilla puesta al día.
– Perfecta unión de géneros.
– Buen uso del Sixaxis.
– Muchos extras y secretos que descubrir.
– Historia sorprendente y guión magnífico.

En contra

– Algunos efectos gráficos son mejorables.
– La duración, quizás, demasiado justa, aunque en parte compensada con la rejugabilidad del titulo.
– Su linealidad puede no gustar a algunos.

Análisis realizado con la colaboración de Carlos Morón

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