Análisis – Tales of Arise – PlayStation 5

Sergio Alarcón · 26 octubre, 2021
La saga Tales of vuelve a maravillarnos con una nueva entrega directa a las consolas de nueva generación.
Tales of Arise Portada

El amor por los JRPGs y el nombre Tales of suelen ir de la mano en la mayoría de las situaciones, ya que cada entrega de esta saga ha maravillado a su público gracias a los mundos de fantasía que ofrecen y sus estupendos sistemas de combate.

Tales of Arise es la primera entrega de la saga que aterriza en la nueva generación de consolas con la premisa de haber hecho los deberes y ampliar todos sus pilares a un nuevo exponente, con la ambición de asentarse como el JRPG del año.

¿Ha conseguido mantener Tales of Arise el nivel que se espera de la saga? Dentro análisis.

La leyenda del héroe

La historia de Tales of Arise se sitúa en el planeta de Dahna, el cual fue invadido hace ya tres siglos por el planeta cercano de Rena. Los renanos han sometido al pueblo dahniano bajo un yugo de esclavitud salvaje borrando tanto su espíritu como su identidad como pueblo. En esta situación encarnamos a Alphen, un muchacho sin recuerdos que porta una misteriosa máscara. Tras una serie de acontecimientos, Alphen conoce a Shionne, una princesa renana con una maldición a sus espaldas, y juntos se proponen acabar con los señores renanos para liberar a Dahna de una vez por todas.

Como en todo JRPG que se precie, al grupo se irán sumando diferentes personajes, cada uno con sus problemas y aspiraciones, de manera que acaben estableciendo grandes vínculos entre ellos conforme avanza el viaje.

Con esta premisa es innegable que esta historia no busca sorprender en cuanto a su estructura o enfoque, con multitud de clichés del género y giros de guión predecibles. La magia de su argumento no está en su contenido sino en su forma, ya que la manera en que el título nos ofrece la información está desarrollada de manera muy natural y acertada.

Las escenas más importantes se desarrollan en forma de cinemáticas como si de un espectacular anime se tratase, mientras que las conversaciones entre personajes  se reflejan de manera sutil en escenas estáticas, reforzando esa sensación de coloquialidad que un viaje de estas dimensiones entre diversos compañeros de aventuras acaba creando durante el camino, manteniendo siempre el tono sin dejar de lado el humor que caracteriza a la saga.

Completar esta aventura puede llevar entre 40 (si vais directamente a por la historia principal) a 70 horas en dependencia de lo completistas que seáis. Esto es gracias al gran aumento de escala que ofrece el planeta de Dahna y sus diferentes reinos, así como la multitud de misiones secundarias que podemos aceptar para entender mejor el funcionamiento de este mundo mientras ganamos dinero ayudando a sus habitantes. Además podemos «perder el tiempo» realizando diferentes actividades, como pescar en puntos concretos o criar animales en una granja para obtener ingredientes con los que luego crear recetas que aumenten las estadísticas de los personajes.

Aunque es cierto que el mapeado es más grande y variado que en anteriores entregas, las zonas jugables son limitadas en lo que a espacio se refiere, divididas en diferentes subsecciones que explorar en busca de cofres, minerales, ingredientes de cocina o enemigos a los que abatir mientras nos desplazamos del punto A al punto B. Por tanto, Tales of Arise no es un mundo abierto, sino más bien un entramado lineal de mapas con mazmorras que explorar y recovecos que descubrir.

El poder del Soberano

Si bien la historia de Tales of Arise no descubre América en cuanto a innovación se refiere, su sistema de combate consigue brillar desde el primer enfrentamiento. A simple vista puede parecer un hack and slash, ya que tenemos la posibilidad de encadenar golpes en forma de combo, tanto terrestres como aéreos, pero esto tan solo es la punta del iceberg.

Este sistema de combate se apuntala en tres pilares, las Habilidades de personaje, los Puntos de Curación y los Remates. Durante el combate podemos controlar a uno de los cuatro integrantes del grupo que estén peleando en este momento, siendo los otros tres controlados por la IA. Estos utilizarán diferentes Artes mientras luchan hasta rellenar una barra y desbloquear su Habilidad. Este poderoso ataque no solo sirve para infligir daño, sino que además nos permite poner en jaque a los enemigos en función de su modo de atacarnos. Así pues, podemos bloquear acometidas enemigas con el escudo de Kisara o romper guardias con los poderosos golpes de Law, de manera que saber guardar estos valiosos ataques para parar a los rivales en el momento exacto y aprovechar sus debilidades.

Las Artes de los personajes son diferentes habilidades que utilizar durante el combate para encadenar combos y utilizar los elementos a nuestro favor. Éstas se desbloquean gracias a los árboles de habilidad de cada personaje, con la curiosidad de que para obtener nuevas ramas de activas y pasivas debemos cumplir diferentes hitos, desde derrotar a X enemigos a cocinar un plato de cocina en concreto en los campamentos, por lo que utilizar todas las herramientas que el juego pone a nuestra disposición es fundamental para desarrollar a los personajes.

Los personajes con Artes de sanación tienen la capacidad de mantener al equipo siempre a salvo, por lo que la mecánica de los Puntos de Curación me parece de lo más acertada para obligarnos a economizar nuestros recursos. Estos puntos son compartidos por todo el grupo y tan solo se recuperan con objetos o descansando, de manera que si sufrimos demasiado durante recorriendo una mazmorra y llegamos al jefe final sin apenas puntos el combate se puede volver un verdadero infierno.

Por otro lado, aprovechar las debilidades de los enemigos permite encadenar combos utilizando diferentes artes hasta «romper la postura» del enemigo y poder rematarlo con poderosas habilidades realizadas entre dos personajes, las cuales dan lugar a muchos momentos más espectaculares del juego.

Con la combinación de estas mecánicas, el sistema de combate de Tales of Arise es una auténtica delicia, con enfrentamientos frenéticos en los que debemos aprender a gestionar tanto las Artes y Habilidades aliadas como las debilidades y ataques enemigos para realizar el máximo daño posible mientras esquivamos y golpeamos en un auténtico baile de efectos visuales.

Como punto negativo hay que destacar que los combates en las dificultades más elevadas acaban volviéndose pesados, ya que pese a dominar todos los sistemas que se nos ofrecen los enemigos son verdaderas esponjas de absorber daño a la vez que son capaces de matar al instante a nuestros aliados, cuya IA a veces deja que desear. Además, los diseños de los enemigos se repiten hasta la saciedad, cambiando tan solo de aspecto o elemento, por lo que su variedad es bastante escasa.

Un gran mundo de fantasía

La auténtica magia detrás de la saga Tales of sin duda está en los increíbles mundos en los que se desarrollan las aventuras que proponen, y Tales of Arise busca llegar a un nuevo nivel aprovechando la capacidad de la nueva generación de consolas.

Dahna es un planeta muy diverso y variado, en el que conviven ecosistemas tan variados como volcanes gigantes o páramos helados, y su escala general es mayor que en otros títulos de la saga. El estilo gráfico desenfadado del juego consigue que la falta de interacción con el entorno o algunos problemas visuales como enemigos que poppean al acercarnos o texturas poco trabajadas no sean apenas relevantes durante la partida, ya que el aspecto general del título es más que notable, utilizando una extensa paleta de colores que llena de vida tanto a sus paisajes como a sus personajes.

El punto más fuerte a nivel visual de Tales of Arise es sin duda el combate, siendo cada uno de los enfrentamientos un auténtico espectáculo visual de efectos y animaciones. Los controles responden a la perfección y consiguen una sensación de fluidez y dinamismo que refleja a la perfección a lo que el sistema de combate quiere transmitir.

Pero sin duda la epicidad y las emociones que la historia y los personajes pretenden hacernos sentir no llegarían al nivel de excelencia que consigue Tales of Arise si no fuera por su impecable banda sonora, que ensalza los momentos más importantes hasta poner los pelos de punta mientras acompaña las situaciones más banales creando una atmósfera general que solo los títulos japoneses de este calibre saben ofrecer.

En definitiva, Tales of Arise es sin duda uno de los mejores JRPGs de los últimos años, siendo la punta de lanza del género en la nueva generación de consolas. Su historia, su excelente sistema de combate y su magnánima banda sonora ofrecen varias decenas de horas de disfrute que harán las delicias de los y las fans de Tales of.

Este análisis ha sido realizado en una PlayStation 5 gracias a una copia de prensa facilitada por Bandai Namco España.

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