Análisis Mercenaries 2: World in Flames

David Luque · 29 diciembre, 2018
Los mercenarios se estrenan en la nueva generación de mano de Pandemic con algunas novedades.

Mercenarios, esos soldados renegados, sin país ni destino que luchan solo por dinero. Mercenaries 2 es la secuela de un título que gustó a unos cuantos y disgustó a otros en la anterior generación. Tiene un estilo de juego atractivo que analizaremos más adelante, y al que se suma un modo online a 2 jugadores y una visión libre, en la que iremos nosotros mismos por el escenario con coches, motos, camiones e incluso helicopteros.

Sin entrar en demasiados detalles, Pandemic usa la misma fórmula ya usada en la anterior entrega e intenta añadir algo más para poder enriquecerla, algo que consigue en ciertos aspectos y que no llega a tocar en otros. Mercenaries 2 es un juego para aquellos que si les gustó la primera entrega, ni más ni menos.

Al empezar el juego somos contratados por Solano, un magnate venezolano, para que llevemos a cabo una misión. Tras esta, él nos traicionará y comenzará nuestro camino para vengarnos.

Apartado gráfico:

Gráficamente, este juego tiene dos partes, una buena y otra mala, es decir, hay partes que están bien hechas y otras que necesitarian un repaso. El modelado de las armas, el agua, y los escenarios en particular están bastante bien recreados. Quizás hay partes que desmerecen, debido a las texturas o al efecto que tiene sobre ellas la iluminación. Estos defectos gráficos se palían en las escenas de video, donde se nota que tiene más filtrados que durante el juego, ya que la iluminación gana enteros, el efecto sobre los personajes e incluso el modelado de los mismos.

Las explosiones, efectos de humo, y todo lo que acompaña al escenario de guerra que se vive constantemente en el escenario acompañan bastante e incluso llegan a impresionar, en el caso de las explosiones. No solo eso, sino la repercusión que tienen sobre el escenario, ya que podemos destruir cualquier estructura (su vida se ve reflejada con una barra de vida) y las granadas de mano o las C4 dejan su huella en el suelo con pequeños cráteres.

Lo referente a las animaciones, las del personajes principal son algo bruscas, pero bastante suaves. Durante las escenas de videos si flojean algo, sobre todo en la expresión facial, que es casi nula y algunas animaciones se repiten demasiado.

En cambio, algo que si está muy bien implementado es la física de los objetos. Aquí se nota que se ha trabajado bastante, y llega a impresionar como caen edificios, planchas, vehículos e incluso en el personaje cuando es impulsado debido a una explosión cercana, aunque en algo no se nota demasiado, y es en los árboles al ser arrollados por un tanque.

El defecto gráfico más acusado del juego y que a muchos llegará a molestar es el popping. Los objetos aparecen demasiado cerca, y se nota sobre todo en las hierbas bajas y los arbustos que podemos ver al margen de la carretera o incluso el vacío en las ciudades a excepción de los vehículos enemigos que no hará otra cosa que disparanos. En general, un apartado gráfico bueno, pero que no llega a sorprender ni llegará a ser un exponente de la generación, pero con algún detalle interesante como puede ser la iluminación.

Apartado jugable:

Ya visto el apartado gráfico, toca ver, quizás, lo que más atraiga del juego a muchos y sea su jugabilidad. El juego cuenta con un interesante sistema de facciones. Estas facciones nos darán misiones, con las que conseguiremos beneficios, bien en favores y por supuesto en dinero, que para algo somos mercenarios.

A lo largo del juego montaremos en todo tipo de vehículos, bien civiles o militares, como coches, helicopteros (contratando a pilotos profesionales y con los que podremos robar suministros en gasolina o armamento), camionetas, tanques e incluso motos (algunas parecidas a la Harley, o en una misión una rosa a la que nuestro personajes no reaccionará de buena forma). Su manejo es distinto para cada uno, y alguno se irá más al girar o serán más duros en la dirección, pero en velocidad son parecidos.

Las armas cuentan con un sistema clásico de apuntado, pulsando L1 nuestra vista pasará a una más cercana, tipo Uncharted, ampliando el zoom para ver mejor a los enemigos lejanos. Los disparos no son demasiado regulares, y hace falta más suerte que punteria a la hora de disparar, ya que casi nunca irán a donde queramos.

Para destruir grandes puertas para entrar a determinados recintos, contamos con un sistema de bombardeo aéreo que se activará cuando sea necesario. Llegaremos a una vista cenital del mapa, y nuestro objetivo nos vendrá marcado con una señal amarilla, y solo tendremos que pulsar ::[equis]:: para que empiece el bombardeo y sobre todo cubrirse del espectacular acontecimiento.

La IA no está demasiado pulida, y para muchos el juego no representará mayor reto que acabar con muchos soldados, no demasiado inteligentes y faciles de eliminar. Si nos quedamos tras una pared, ellos esperarán a que salgamos o como mucho se acercarán un poco, así que solo tenemos que salir y abatirlos.

Apartado sonoro:

Algo que se agradece en este apartado en Mercenaries 2: World in Flames es que venga totalmente en español, y con esto digo hasta los diálogos, incluso de los soldados de otras facciones que campan por el campamento y que si nos acercamos oiremos su opinion acerca de varios temas. Por supuesto los protagonistas también hablan en español, aunque hay voces que no pegan del todo con el personaje, pero al menos está en español, que menos dan las piedras.

Mientras jugamos, si nos pasa algo, ya sea atropellar a un peatón (con lo que perderemos parte del dinero en misiones) o algo por el estilo, oiremos al protagonista hablar con un tono humorístico/irónico que junto a su parecida voz de Homer Simpsons puede hacernos sonreir en alguna ocasión.

El sonido de las armas, podría ser mejorado, porque algunas no llegan a ser totalmente lo buenas que deberían y necesitarían algo más de profundidad o en algunas ocasiones algún efecto de eco. Eso sí, el sonido del cañón del tanque es sobrecogedor y atronador.

Sinceramente, para jugar a este juego te debe de gustar, así que o bien te gustó la primera parte o bien has probado la demo que está disponible en la Store. La historia no tiene demasiada profundidad como para que sea una excusa para comprar el juego, aunque si es verdad que entretiene, sobre todo por la libertad de movimientos de la que se dispone desde el primer momento y la posibilidad de jugar con algún amigo o bien cualquier usuario de PSN por internet a 2, que amplía las horas de juego y puede hacer más divertida la experiencia.

Algo que decepciona a casi cualquiera, es su no inclusión de sistema de trofeos de Playstation 3 a estas alturas, aunque se puede justificar que salió hace poco y este juego llevaba mucho en desarrollo, por lo que no hay que ser demasiado duros en este aspecto y esperar si la compañía prentende lanzar una actualización con este sistema.

Pandemic vuelve a la carga con una de sus sagas estrella, con la misma fórmula que les funcionó en PS2 y con algún añadido interesante como puede ser el juego online.

Juego divertido, con el que hay alguna que otra risa asegurada, y que si se llega a exprimir al máximo tiene una durabilidad aceptable.

A favor:

– Libertad de movimientos.
– El sistema de físicas.
– Muchas misiones de facciones.

En contra:

– Gráficamente mejorable.
– Algunas animaciones.
– El sistema de apuntado no es demasiado preciso.

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