Análisis L.A. Noire

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Rockstar rescata para este generación, y con algunas mejoras, el primer y último juego de Team Bondi
Por Manuel Gimeno 22 noviembre, 2017

Rockstar se dejó ver en la pasada generación mucho más de lo que lo está haciendo en la actual. Durante los más de ocho años que duró aquella etapa interactiva, hubo un nuevo título de la compañía cada año, abarcando tanto las consolas de sobremesa, como las portátiles y PC. Desde nuevas propiedades intelectuales como L.A. Noire (2011) y, si no se cuenta Red Dead Revolver (2004), el excelente Red Dead Redemption (2010); hasta nuevos capítulos para la franquicia insignia como Grand Theft Auto IV (2008), Grand Theft Auto: Chinatown Wars (2009) o el valoradísimo Grand Theft Auto V (2013), pasando por la compra y posterior explotación de derechos de la franquicia Max Payne con el sorprendente Max Payne 3 (2012).

El tiempo pasa, los procesos de desarrollo aumentan y también el modelo de negocio sobre los propios juegos, como comentaba no hace mucho Strauss Zelnick, presidente y CEO de Take Two, en la última charla con los inversores de la compañía. Tal vez por eso, y hasta que llegue Red Dead Redemption 2 el próximo año, hasta ahora sólo hemos podido disfrutar de la adaptación de GTA V para la actual generación, a la que se le suma ahora un L.A. Noire que, aunque no era la remasterización que los fans pedían de forma más aguerrida (en cambio, sí el famoso western de Rockstar), llega con un lavado de cara interesante a PS4, Xbox One, PC y también Nintendo Switch.

Rockstar nunca da puntada sin hilo, nunca aparece con un nuevo título si no tiene nada que ofrecer que suponga un pequeño hito dentro del entretenimiento interactivo, y muestra de ello fue también L.A. Noire en su día. Ante el interesante trabajo que el australiano equipo de Team Bondi llevaba realizando durante mucho tiempo, la compañía decidió hacerse cargo de su publicación e incluso guiar las últimas fases de desarrollo del mismo para que el título ofreciera los estándares de altísima calidad que acostumbra a exhibir en cada una de sus propuestas. El resultado fue sobresaliente, por supuesto, y con esta remasterización se mantienen casi intactas sus virtudes, al mismo tiempo que permanecen algunas de sus carencias.

Pero centrándome primero en las cosas positivas, L.A. Noire continúa siendo una rara avis. Uno se encuentra en este título ante lo que debería estar siendo la evolución del género de la aventura gráfica, con ciertos toques de mundo abierto, añadiendo a toda la receta un buen baño de suspense que coloca al juego como el equivalente en el ocio interactivo al cine negro producido en Estados Unidos entre 1930 y 1950. Películas emblemáticas como El Halcón maltés (1941), Scarlet Street (1945) Chinatown (1974) surgen como claras influencias en el desarrollo del título, descubriéndose incluso pequeños homenajes a esos films dentro del propio juego.

No exagero si señalo que L.A.Noire es uno de los títulos de Rockstar en el que mejor se narran los hechos durante la aventura. Red Dead Redemption tal vez sea el otro gran exponente, aunque su naturaleza como sandbox le hace perder enteros en este aspecto ante el título de Team Bondi. Cole Phelps, detective protagonista de esta historia, sirve como vehículo perfecto para descubrir toda la trama de corrupción, asesinatos y crímenes que se sucede en la ciudad de Los Ángeles en el año 1947, reproduciendo a la perfección la atmósfera que las películas de cine negro querían transmitir en su momento.

Pese a las buenas críticas que recibió el juego en el año 2011, L.A. Noire siempre tuvo el problema de haberse entendido por parte del usuario como un sucedáneo de Grand Theft Auto, cuando casi, casi un producto es antagónico de otro. El juego de Team Bondi apenas toca la acción, y cuando lo hace es de forma torpe y poco elaborada, algo que se mantiene en esta revisión. Por otro lado, su calma a la hora de contar la historia y los largos diálogos rompen también con el famoso sandbox, pero en este caso ambos aspectos conforman una característica que hace único el título en cuestión.

Su faceta como aventura gráfica surge justo por la condición de vacío decorado que exhibe la ciudad de Los Ángeles durante todo el juego, siendo un telón de fondo muy vistoso pero poco útil dada la escasa interacción con el mismo. L.A. Noire destaca por concentrar su jugabilidad en un ciclo de análisis, investigación y posterior conclusión de cada caso que tiene su epicentro en los interrogatorios, la innovación que Rockstar y Team Bondi regalaron con el lanzamiento de esta propuesta. Y hablo de innovación porque, en ese punto, convergen las exquisitas animaciones faciales realizadas con el MotionScan y que a día de hoy sólo ha logrado superar Naughty Dog con Uncharted 4: El desenlace del ladrón (2015), con la interpretación de las expresiones de los personajes para avanzar o resolver cada caso en cuestión.

Con esta remasterización, Rockstar ha retocado algunos detalles de esta funcionalidad que no satisficieron a muchos jugadores en su momento. Phelps tenía tres opciones diferentes con las que reaccionar ante una declaración, pudiendo decantarse por “verdad”, “duda”, o “mentira”. Estas reacciones eran algo imprecisas dependiendo de la situación, con lo que ahora han sido sustituidas por “poli bueno”, “poli malo” y “acusar”. El problema es que algunos interrogatorios que antes funcionaban bien ahora no, mientras que otros donde había problemas se han resuelto con este cambio. Una decisión que no acaba de arreglar bien el asunto, pero que evidencia que la compañía no estuvo conforme en cómo fue solucionada la cuestión en su día por Team Bondi.

Más allá de este asunto, y la inclusión de todos los DLCs, el resto de mejoras se producen en el aspecto gráfico. Rockstar consigue en la versión de PS4 Pro llegar al 4K y añadirle HDR para disponer de una paleta de colores mayor, pero sin entrar en cambio en la tasa de imágenes por segundo, que sigue en 30 FPS. Se aprecia también alguna mejora en ciertas texturas, así como en la iluminación de todo el conjunto. En general, se pulen aspectos técnicos y se eliminan algunos problemas como el ligero popping que había en el original para mostrar un título que, sorprendentemente, no ha envejecido tan mal como otros durante los seis años que han transcurrido desde que salió a la venta por primera vez.

¿Merece la pena adquirir L.A. Noire? Depende de cada caso en particular. La peculiaridad de esta entrega y su naturaleza como juego de intriga hace que si completaste en su día el juego no haya prácticamente ninguna motivación para volverlo hacer. El título originalmente desarrollado por Team Bondi basa su fuerza en el misterio de la trama central y de las secundarias, con lo que una segunda vuelta se torna previsible e, incluso, carente de interés. Si por contra no tuviste la oportunidad de disfrutarlo en su día, su compra es casi obligada. L.A. Noire fue y sigue siendo un adelantado a su tiempo, y no hay título aún hoy en día que pueda ofrecer todo lo que hicieron Rockstar y Team Bondi en su momento.

82
Jugabilidad: 8.25
Gráficos: 8.25
Sonido: 8.25
Satisfacción: 8.25

Análisis

L.A. Noire es una más que correcta remasterización para uno de los juegos más notables y, a la vez, incomprendidos de Rockstar. Una piedra preciosa única en una joyería repleta de tesoros que se parecen entre sí. Si no has jugado nunca al título desarrollado originalmente por Team Bondi, éste es el momento.