Análisis – FIFA 19

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Os traemos el análisis de FIFA 19
Por Hernán Sánchez 18 octubre, 2018

FIFA siempre se ha caracterizado por estar basado en dos premisas, presentar un juego de simulación de fútbol fluido y divertido a la par que una presentación que exprese autenticidad.

FIFA 19 sigue manteniendo estas premisas en un proyecto continuista por parte de EA. Sí es cierto que se añaden ciertos aspectos que son buenos para el gameplay, pero no llegan a crear una diferencia en términos de realismo. Vamos, que a pesar de todo lo que han incluido, FIFA 19 sigue siendo un FIFA más, en el que vamos a jugar pulsando triángulo y R2 la mayor parte del tiempo, quizá pulsaremos equis más que en anteriores ediciones, pero que eso no os despiste.

El campo luce fantástico en FIFA 19

 

Pequeñas innovaciones que han venido bien a FIFA

La innovación en el gameplay de FIFA 19 es el control de precisión al pasar, que usado de forma eficaz nos permite tener nuevas situaciones de gol a través de movimientos sutiles, fintas y regates. Pero cualquier pequeño fallo vuelve al juego estándar si juegas con ayudas y casi no se nota el añadido de esta característica o hace que pierdas completamente el control del balón.
También es una locura los pases al hueco que podremos realizar, que a veces pasan por lugares inverosímiles entre piernas, cabezas y pechos de jugadores y jugadores supuestamente de élite que se quedan como muñecos.

De igual manera, otra característica que se ha añadido en este FIFA 19 ha sido el disparo de finalización exacta, una mecánica que se activa cuando pulsamos el botón de disparo por segunda vez después de haber dado fuerza al disparo con una pulsación previa. Si conseguimos pulsar el botón de disparo en el momento adecuado, el balón saldrá como un misil teledirigido, que, aunque no es necesariamente acción que conlleva un gol, es cierto que aumenta las posibilidades de que este ocurra. Eso sí, salte un poco del rango adecuado y el jugador realizará un chut avergonzante.

Mi experiencia con esta mecánica es que el premio no compensa con el riesgo que es tomarlo, y que al final acaba siendo obsoleto, ya que, puedes estar jugando una partida on-line, minuto noventa, estás en empate, tienes un uno contra uno contra el portero, no se te ocurre probar esta mecánica ya que, si sale bien, no te asegura el gol, y si sale mal te asegura una pifia absoluta.

Un aspecto muy chulo dentro de este FIFA y que se agradece, son las disputas por el balón que ahora no dependen tanto de algo aleatorio, si no de nuestro timing al dirigir y utilizar los comandos adecuados; también se tiene en cuenta los atributos del jugador envuelto en la situación. Es cierto que, si no tienes buenos jugadores en este aspecto, o no desarrollada la mecánica, se vuelve muy frustrante perder la mayoría de los rechaces, pero esto le da un plus de realidad muy fresco para FIFA.

También hay que tener en cuenta que la precisión en los pases es menos automática. Mientras que la imprecisión es algo a lo que se cuesta acostumbrarse, hay un cambio y una evolución respecto a FIFA 18 y sus pases al hueco dirigidos por láser desde 40 metros hasta Cristiano Ronaldo. Es cierto que, aunque haya habido una mejora, no deja de ser FIFA y por tanto, los jugadores siguen abusando de esta mecánica, de jugadores veloces y una metralla de pases al hueco para conseguir ocasiones.

El ritmo es algo más lento que en anteriores ediciones, lo cual es un pequeño lavado de cara para la franquicia. Hay más juego en el centro del campo, tampoco esto es realismo puro, pero sí que se nota que es necesaria una implicación más fuerte dentro de la elaboración.

Sin embargo, consigue añadir cierto énfasis en buscar y utilizar los espacios de forma apropiada y más verídica que en anteriores juegos. Ya no es sólo la velocidad lo que gana los partidos, los jugadores fuertes con capacidad para ganar balones y un buen pasador te da muchas chances, lo cual, también arcadiza mucho el juego.

Dentro del contexto del gameplay, tenemos la mecánica añadida en la que nos quitan las opciones dentro del partido de poner el autobús y todos al ataque. Ahora tendremos que retocar las funciones de ultradefensiva, defensiva, ofensiva y ultraofensiva a nuestra manera antes de los partidos. Lo cual es genial por un lado, ya que podemos personalizar y adaptar más el juego de nuestro equipo a cómo queremos jugar nosotros, pero también acaba siendo muy pesado tener que cambiarlo todo cada vez que entras a jugar un partido rápido.

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Las tácticas de equipo están bien construidas, son interesantes, pero no llegan a la profundidad que tienes en PES 2019. Sí, puedes variar ahora la línea defensiva y cómo van a presionar, la profundidad y las ayudas en los pases, pero la única implicación que he notado que tenga consecuencias son las opciones en defensa, en ataque casi no se nota, y si se nota, no hay equilibrio, es demasiado cantado y te puede dejar vendido en defensa. No hay manera de regular esto.

La presentación de cada modo, de todo lo que acontece alrededor del mundo del fútbol es genial y muy atractiva

La fidelidad en la presentación con la que FIFA ha traído las competiciones de la UEFA, Champions League y Europa League, están muy bien conseguidas, y esto es algo que al juego de EA Sports siempre se le ha dado bien, invitarte a que juegues, a que sigas en el juego todo el tiempo. No tiene la sosez de los menús de PES 2019, todo alrededor del juego es dinámico, explosivo, divertido.

Desde el momento en que escuchamos el más que conocido himno de la Champions League, se empieza a desarrollar un conjunto de cinemáticas con la temática de la competición. Cada aspecto del torneo está retratado de una forma genial. El nivel de detalle es perfecto y es sorprendente ver cómo se desarrolla la presentación de cada parte de la competición.

La autenticidad va más allá que la Champions League. La Liga tiene 16 nuevos estadios, la atmósfera de cada estadio es absorbente y te coloca muy bien en el lugar. La experiencia de cada partido es fresca, divertida, la apariencia por lo menos.

Parece que EA Sports da más importancia a lo que rodea al partido más que al cómo se juega al fútbol. Un contraste total con lo que podemos ver en comparación a PES 2019.

  La competición de fútbol más importante de europa está representada con una intensidad no vista antes en un videojuego.

Seguimos con la escenificación de toda la parafernalia que envuelve al fútbol, los detalles de los jugadores sobre el campo son muy buenos, el sudor, el cómo se mueven las mangas de las camisetas en días con mucho viento. Los jugadores se mueven sobre el campo fluidamente, reaccionando al tacto con el balón y con los jugadores a su alrededor, sin embargo, en este aspecto ya más de campo, sigue estando un paso por detrás de PES 2019.

  Todo alrededor del espectáculo del fútbol es fantástico

Los defensas, sin embargo, tienen momentos que se vuelven muñecos y generan espacios kilométricos sin posibilidad de corrección. A pesar de esto, hay nuevas animaciones que consiguen generar nuevas maneras de sacar balones y robarlos.

Las nuevas licencias de Champions League y Europa League se pueden jugar en casi cualquier modo de juego posible. Desde partidos normales, modos carreras, también en Ultimate Team con actualización constantes, FIFA 19 se está centrando en sacar el máximo partido a estos dos torneos.

El modo de partido rápido ha sido renovado y ahora ofrece nuevas características muy divertidas

El modo partido rápido de FIFA ha sido renovado, ahora ya no ofrece el simple y estándar partido de exhibición, ahora tienes más posibilidades con nueve nuevos modos. Los más memorables se encuentran en las opciones de cambiar normas. Estas diferentes modalidades ofrecen nuevas reglas que seguir en el transcurso del partido.

Cosas como que sólo se puede marcar de córner o de cabeza, un partido sin normas. Son unas circunstancias divertidísimas.

  El nuevo contenido de partido rápido es un toque de aire fresco muy necesario

El modo supervivencia como pequeña aproximación al auge de los battle royale, en el que cada vez que un jugador tuyo es aleatoriamente expulsado cada vez que marcas un gol, se producen circunstancias rocambolescas y divertidas cuando uno decide ir excesivamente al ataque o por el contrario se espera al final.

El modo carrera que incluye el modo Mánager y el modo Un Jugador, no se han tocado. Siguen exactamente igual que llevan desde hace varios fifas y esto me parece un despropósito, ya que el modo mánager es un modo que muchos jugadores utilizan, es una parte más del juego, lo que de verdad de sumerge en el mundo del fútbol, te permite crear tu equipo, moverte en diferentes ligas, conseguir jóvenes promesas, dirigir a una selección, y sin embargo, el aspecto y el tratamiento es el mismo año tras año, y creo que EA podría darle mucha más importancia, la que se merece.

El modo Ultimate Team tampoco ha cambiado en este tiempo, tampoco las microtransacciones tan polémicas. La única adición este año es la division rivals, un modo que te permite competir contra otros jugadores de un nivel de habilidad parecido para conseguir premios.

El Camino: Campeones se queda más con la ilusión de lo que propone que con lo que consigue

Y para acabar, tenemos El Camino: Campeones, el final de la trilogía de Alex Hunter, en el que seguiremos el camino de tres protagonistas diferentes, cada uno con sus propios desafíos. Alex, debe hacerse a la fama y al caché que le da el haber llegado al Real Madrid, mientras que su hermana Kim, lucha contra la presión para conseguir ser una estrella en la copa del mundo de fútbol femenino y Danny Williams, un futbolista contra todas las probabilidades a su alrededor debe conseguir transformarse en la estrella que todos espera.

  El comienzo del El Camino es genial, sin embargo, le sigue faltando cierta madurez a las diferentes historias[/caption]

Esta historia, que puedes completar una a una de forma separada o ir intercambiando en según qué momentos a otros personajes. Todo lo que acontece a El Camino peca de vanidad, de querer demasiado y se queda en un leve intento por transportarnos las diferentes realidades de cada personaje sin conseguir llegarnos del todo.

Otra decepción es como las elecciones que haces a lo largo de las historias, no parecen tener consecuencias reales, tienen muy poco impacto.

A pesar de que el comienzo es embriagador, acaba volviéndose tedioso y sin atractivo. El guion se torna pesado y salvo la historia de Kim, las otras dos líneas narrativas no tienen mucho que ofrecernos. La de Kim es fresca no por lo que cuenta, si no por el contexto, el de una jugadora que quiere triunfar, y es bueno ver cómo se introduce poco a poco a la mujer en este mundo futbolístico.

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Jugabilidad: 7.3
Gráficos: 7
Sonido: 8
Satisfacción: 7