Análisis Ar Nosurge: Ode to an Unborn Star

Ricardo Fernández · 29 diciembre, 2018
Un RPG de siete dimensiones

A falta de pan buenas son tortas. Este dicho se aplica enteramente a Ar nosurge: Ode to an Unborn Star, el título que ha pasado por la mesa de LaPS3 para analizar durante estos días. Y es que nos encontramos con un RPG dedicado más al público minoritario que al comunmente llamado casual. Buena parte de ello se debe a que el título sirve de unión entre Ar Tonelico y Ciel nosurge, dos propuestas ricas en historia que hará que todo aquél que quiera probar esta entrega pueda sentirse perdido.

Nos encontramos en Felion, una ciudad protegida por una barrera que está siendo amenazada por los Sharl. Ahí será cuando los protagonistas de la historia, Delta y Casty en un principio y Eathes e Ion más tarde, deban hacer frente a los peligros que están por venir. Pero antes de llegar a Felion, la raza humana ya tuvo unos pequeños rifirrafes en su anterior ubicación, lugar que aún estando protegido por la magia y canciones de la Emperatriz, acabó por caer ante tanta maldad.

Estamos hablando ya de buenas a primeras de una trilogía que hace que la historia sea algo más densa de lo habitual, así que no os sorprendáis si hay algún matiz que se os escape mientras estéis jugando. Por suerte Gust, la desarrolladora del título, ha querido resaltar algunos de los términos que leeremos en el videojuego a modo biblioteca, para que podamos consultarlo tanto en las conversaciones que tengamos en nuestra aventura como en cualquier momento. Es decir, si en la charla aparece una palabra roja en la caja de texto, con pulsar la tecla Select podremos acceder a un pequeño resumen que explicará qué significa. Así, poco a poco iremos conociendo un poco más de la historia de esta trilogía.

Hay que destacar que Ar nosurge: Ode to an Unborn Star no es una propuesta clásica. Esto se debe en parte a su sistema de combate, bastante más diferente de lo normal. Aquí tendremos que proteger en todo momento a nuestra protagonista, Casty, la cual hace uso de una magia un tanto peculiar. Casty puede entonar canciones al inicio de la batalla mientras que durante la misma va recargando su habilidad especial. Para que esto ocurra, Delta tendrá que protegerla a base de combos mediante los botones del mando DualShock 3 pero de manera limitada. Una vez que nuestra bella protagonista esté preparada, podrá cantar una poderosa melodía capaz incluso de eliminar de la pantalla a cualquier enemigo que haya en ella.

Los combates son por turnos y aleatorios, sin embargo hay una barra en el extremo izquierdo que nos muestra el tanto por cien de probabilidad que tenemos de encontrar enemigos y oleadas de éstos. Porque sí, los malvados pueden no venir de uno en uno, sino en oleadas. Cuando parezca que ya hemos completado la batalla, pueden aparecer otros tantos al acabar con los que habían en un principio. Por suerte, el número de oleadas también aparece en la interfaz de juego.

Una vez más vemos que en Ar nosurge: Ode to an Unborn Star aparece el sistema de síntesis, algo elemental si queremos acceder a objetos que de otra manera no podríamos conseguir. Además sigue siendo igual de divertida que en anteriores títulos como ya en un primer momento se puede ver en la primera combinación de objetos en el restaurante de Delta. Pero además existe una característica que permite adentrarnos en el interior de Casty llamada Genométrica. Al adentrarnos en ella la ambientación del juego cambiará a algo más acorde a los gustos japoneses con escenarios de tipo anime y con un concepto de juego algo más visual novel. Gracias a esta sistema Casty podrá aprender mejores canciones que desatarán mayores castigos a los enemigos.

Los escenarios, a pesar de que no estén tan llenos de detalles como acostumbramos a ver en algunos títulos de este género, son lo suficientemente grandes como para ofrecer distintas rutas y poder explorar entre ellos. Además, en ellos podemos encontrar diversos ítems que pasarán a engordar nuestro inventario con objetos para sintetizar o para utilizar en batalla. La única pega es que no existe un mapa mundi como tal, moviéndonos entre las distintas localizaciones gracias a un pequeño mapa con puntos iluminados que deberemos de pulsar para movernos al lugar que deseamos ir.

Gráficamente Ar nosurge Ode to an Unborn Star no despunta en nada. Se limita a ofrecer simples escenarios con unas pobres texturas y animaciones. Los protagonistas no hacen uso de motion capture y ni tan siquiera de un realismo en sus movimientos. Tampoco podemos hablar maravillas de los movimientos faciales, dando como resultado unos personajes poco expresivos e inanimados. Además el juego petardea de lo lindo, algo bastante ilógico viendo lo que ofrece en pantalla. Los temas que componen la banda sonora tampoco es que merezcan la compra del título, pero al menos están algo más apañados que las características gráficas. Sin duda la que más nos ha gustado es cuando Casty despliega todo su potencial en la batalla.

Dado que es una propuesta que puede no gustar a la mayoría de jugadores, no podemos recomendar fervientemente el título a la gran mayoría. Sin embargo su mejor baza se encuentra en que el videojuego une las historias de Ciel nosurge y Ar Tonelico, así que si ya habéis disfrutado de ellos, aquí veréis que se expande aún más la historia, creando así un universo rico en detalles. Es más, habrá algún que otro personaje que os sonará de antemano si sois seguidores de la saga. Por otra parte, que el videojuego no esté localizado a nuestro idioma (y más con el rico universo que posee) puede echar atrás a más de un usuario.

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