Análisis Song of the Deep

60
Los padres de Ratchet and Clank bucean en una orilla poco emocionante
Por Javi Andrés 14 julio, 2016

Los momentos de buceo en videojuegos siempre me han parecido lo peor, pura pereza lenta y monocromática. Y, cuando empecé este nuevo Song of the Deep, en parte me inundó otra vez esa vieja sensación. Pero pronto descubrí que esto es un juego Insomniac Games, y, por tanto, un juego donde el arsenal de armas va a marcar la variedad de mecánicas y formas de entender la acción subacuática. Lanzado estos días para PS4, Xbox One y PC, este viaje a lo Capitán Nemo en sus 20.000 Leguas Submarinas tiene ese puntito que comparten las producciones de este estudio californiano (Spyro: The Dragon, Ratchet and Clank, Resistance, Fuse…) solo que dejando claro que es un producto B, pues el grueso del equipo está ya con el nuevo y mucho más ambicioso e interesante Spider Man de PS4.

Song of the Deep es lento pero también bonito y emotivo. Y con estos adjetivos, uno podría pensar en Journey o Brothers: A Tale of Two Sons. Ni mucho menos alcanza esas magias ni ritmos sugerentes. El viaje por las profundidades con la cápsula submarina de la pequeña Merryn en busca de su papá está plagado de momentos místicos y plataformeros clásicos, pero que se sienten artificiales y “flojos” si pensamos en lo que podrían -y deberían- haber sido. ¿Una especie de Atlántida con su mitología y mecanismos mágicos complicándolo todo? Desperdiciada y sosa. ¿Un enemigo de gran tamaño que hará las veces de jefe final? Facilísimo, mecánico y previsible. Y así con todo, también con los puzles, extremadamente sencillos, y con los combates a golpe de gancho con cuerda o proyectil, al final repetitivos y hasta con reaparición injusta de enemigos ya anteriormente aniquilados, trucos muy anacrónicos y baratos hoy.

Éste es un juego más bonito por estética, paleta de colores y tipo de trazo que por apartado gráfico propiamente dicho, realmente flojo y excesivamente minimalista en muchos sentidos y que acaba por repetir elementos, igual que ocurre con sus planteamientos y desafíos de muy baja dificultad y exigencia, con contados picos. Hablamos de un cuento para todos los públicos que no debe ser demasiado arduo, por supuesto, pero Song of the Deep llega a infravalorar a los pequeños de la casa y su habilidad a los mandos, pues rara vez existe reto en sus planteamientos y el paseo acaba siendo una siesta soporífera más que algo cautivador y que se sienta fresco. Le pasa a veces algo parecido a lo de Mighty No. 9, Análisis.

Lo mejor de todo el viaje, esto sí, es el backtracking o el llamado estilo Metroidvania, tan echado de menos en estos tiempos, parece ser. El submarino de Merryn irá mejorando a medida que compremos piezas y cachivaches a un particular cangrejo comerciante, y esto nos dejará volver atrás y abrir esos caminos al principio inaccesibles y que tuvimos que dejar de lado. El esquema laberíntico de todos los segmentos de los niveles y las bifurcaciones favorecen la exploración y que sea un poco más divertido querer localizar los más de 200 tesoros que esconde su mapa. No es un juego largo, pero sacarle el Trofeo de Oro, que no de Platino que no tiene, y recorrerlo de esquina a esquina sí puede ponernos en 15 horas además de una nada apetecible e inevitable segunda vuelta para esos heroicos completistas.

Al submarino se le pone de todo, desde disparo más potente que abra caminos sellados por piedra hasta focos para espantar medusas o turbinas extra para navegar contracorriente. La variedad de zonas es la justa y adecuada para que el viajecito no se haga híper costumbrista, pero los que hemos jugado a muchos, muchos plataformas 2D veremos en esta canción de las profundidades demasiadas estrofas conocidas y machaconas, que tienen de todo menos profundidad jugable. Por suerte, la trama llega a crear cierto cebo que tira de la jugabilidad y llega a conseguir crear curiosidad en el espectador. Eso sí, más le vale a ese espectador saber inglés, porque el juego no está doblado y tiene subtítulos en castellano tan minúsculos que son directamente denunciables, muy incómodos de leer también por la tipografía utilizada. En este sentido, merece una actualización que ya se ha solicitado a Insomniac.

Otros puntos técnicos como el sonido o los tiempos de carga funcionan bien, sin alardes. Las profundidades creadas por el estudio, que ha manejado anteriormente superproducciones de vanguardia técnica, consiguen la atmósfera justa para sentir que estamos ante un dibujo animado, una caricatura o fábula que tiene algún mensaje trascendente para el jugador. Por desgracia, ese mensaje o gameplay memorables no llegan nunca, dejando a todo el conjunto en un videojuego que está bien, pero que en 2016 no sorprenderá a nadie y llega a pasarse de sencillo y previsible en mecánicas, gadgets o formas de acabar con los enemigos y peligros marinos.

60
Jugabilidad: 6
Gráficos: 6
Sonido: 6
Satisfacción: 6

Análisis

Insomniac Games está a otras cosas, como el nuevo Spider Man de PS4, y este Song of the Deep se siente de segunda línea por todos lados, desde su simplón aspecto gráfico -que no artistíco- hasta el diseño de sus situaciones de combate y puzles, nada que no hayamos visto ya mil veces en los plataformas laterales y los niveles submarinos. Pero, de fondo, hay un bonito relato que llega a incentivar el seguir adelante durante su no demasiado extensa duración.