Analisis de viking battle for asgard

Conversación publicada en el foro Juegos

 
En una linea...
Ya está entre nosotros la primera obra de “Creative Assambly” para la nueva generación, ofrecida en nuestros lindes por Sega, como es habitual. Una incursión esperanzadora y prometedora que nos obligará a controlar a estos chicos con un ojo puesto en el futuro, por lo que puedan hacer.

Lo mejor...
· Batallas impresionantes. · BSO exquisita en composición e integración. · Sencilla curva de aprendizaje. · Libre exploración

Lo peor...
· Corto. · Le falta "algo" en diversos frentes. · Repetitivo. · Herencia demasiado evidente de "Spartan"

Viking sigue la estela creada ya por Spartan para la generación pasada, de hecho, guarda muchas similitudes, aboliendo algunos “pequeños” errores aunque poniendo de manifiesto alguno que otro. Recordemos que esta compañía se caracteriza por la creación de juegos de estrategia en tiempo real o RTS, concretamente por la serie “Total War”, cuya máxima es representar ejércitos con ingentes cantidades de guerreros, similares, pero diferentes, alternando sus animaciones y reacciones, logrando de este modo los ejércitos y batallas, visualmente, más grandes y vivos nunca antes representados. Bajo esta premisa y tecnología nació Spartan, aventura de acción en tercera persona que nos ponía en la piel de un guerrero espartano que debía proteger a su gente; eso sí, permitiéndose demasiadas licencias en muchos frentes, alejándose así de cualquier paralelismo histórico o mítico. Algo similar ocurre en Viking; pero pasemos a desglosarlo con detalle:



Como no podía ser de otro modo, la lucha entre dioses se ha trasladado al mundo terrenal de Midgard, y Hel, tras desafiar a Odín, ha sido expulsada del Valhala. La venganza moverá a la Diosa del inframundo en su afán por arrasar Midgard, y por no desmarcarnos del tópico, Fraya, diosa del amor, acudirá en ayuda de los mortales, escogiendo de entre todos ellos a su paladín, Skarin, caído en batalla y rescatado de las garras de las valkirias por la diosa, con la intención de poner fin a las andanzas de Hel y su ejército del inframundo. Lógicamente, adoptaremos el rol de Skarin en esta aventura de acción en tercera persona, cuyo guión se nos irá desglosando muy poco a poco, a medida que vayamos logrando nuestros objetivos, mediante cut scenes con el motor del juego, o viñetas de cómic al más puro estilo 300, así como diálogos puntuales durante el desarrollo de la aventura. A partir de aquí, leyendas nórdicas, fantasía e inventiva de sus creadores, se entremezclan para crear Viking: Battle for Asgard. Si existe un calificativo que sintetice este videojuego, este es equilibrio, pues nada despunta por encima o por debajo en demasía, salvo una narrativa un tanto floja, aunque suficiente. Visualmente no podemos esperar otra cosa mas que espectáculo en nuestras pantallas, venido en gran medida por la cantidad de combatientes que representa con total soltura su engine. Salve decir que el modelado es correcto en todos los aspectos y las texturas muy ajustadas, si bien no estamos hablando de lo más detallado que se ha visto, sí cumple holgadamente para con la cantidad de elementos que se presentan en momentos puntuales, pues perfectamente, en una gran batalla, podemos encontrar entre 100 y 150 guerreros, baños de flechas y las estructuras del entorno, bien fortificaciones, empalizadas o bosque, a parte, todos los efectos de postproducción y partículas, que lo dotan de mayor espectacularidad si cabe.



Pero toda rosa cuenta con sus espinas, y Viking no es la excepción, sus animaciones lindan en un marco demasiado amplio, desde espectaculares, hasta mediocres, unas equilibran las otras, pero nos queda esa sensación de haber invertido demasiado tiempo en unas y muy poco en otras, demasiado comunes como para que resulten anecdóticas. Al margen, la iluminación y los efectos atmosféricos ayudan considerablemente a ambientar perfectamente el dramatismo de la épica, con obligada mención especial al fuego y sus variantes, teas, incendios y flechas incendiarias que van dejando a su paso una estela de partículas increíble. Si bien no existen franjas horarias, pues un radiante día primaveral luce en las tierras liberadas del yugo de Hel, y una tomentosa oscuridad con incesante lluvia en los terrenos dominados por el inframundo, si podemos observar matices en la luminaria gracias a estos dos ambientes, solventado de manera un tanto pueril gracias al amuleto “iluminatorio” que porta el protagonista; La verdad es que es una manera poco contundente y rápida de acomodar la iluminación que personalmente no apruebo. A pesar de ello, hay que reconocer que sendos ambientes están muy bien recreados y resultan plausibles. Tal vez sea en la jugabilidad donde Viking nos ofrezca más y al mismo tiempo menos, pues su control y evolutiva del personaje son correctos, no así los objetivos que se tornan repetitivos.



Tres islas, a cual más grande, engloban la totalidad del juego, tres a liberar del yugo de Hel de manera bastante metódica. Hay dispuestos por el escenario pequeñas “cárceles” y estacas donde las tropas de Hel mantienen cautivos a nuestros compatriotas, tras eliminar a los guardias los liberamos y pasarán a formar parte de nuestras tropas tras una pequeña misión suplementaria, cuando todos los guerreros de la isla sean liberados se nos informará de que contamos con tropas suficientes para atacar la fortaleza enemiga, la cual a su vez necesitara que cumplimentemos algunos requisitos para ser atacada; por el camino, recolectar oro desperdigado para hacernos con mejoras en la tienda o la arena de lucha, será nuestro principal objetivo. A esto se resume Viking de manera repetitiva en todas las islas, misiones particulares, como la toma de una torre, o de una ubicación concreta que nos lleva a luchar con enemigos vagamente más poderosos, y como no, el enemigo de “final de isla”. Como curiosidad, contamos con diversos puntos de “teletransporte” que podremos ir descubriendo, y que nos permitirá desplazarnos instantáneamente de un punto a otro Al margen de lo mencionado, poco más hay que hacer, pues la interactividad con el entorno es bastante liviana, y las aptitudes de nuestro protagonista, así como la estructuración del terreno, no dan para irse de escalada o similar.

Esto en cuanto al contexto, en cuanto al control y posibilidades de Skarin, contamos con algo más de variedad, dos tipos de golpes, rápido y contundente, que van aumentando en variedad a medida que “compramos” ataques en la arena de lucha a base de combos, si bien no se contempla la opción de atacar en el aire o saltando, los golpes “mortales” o “fatalities” son del todo resultones y espectaculares a primera instancia, pero repetitivos con el tiempo, tanto en ejecución como en resultado; por otro lado nos dotan de una dosis extra de “partículas rojas” que desprenden nuestras víctimas al ser abatidas, lo que incrementa nuestra barra de “mágia”. La magia también deberemos comprarla, con tres posibilidades, fuego, hielo y relámpago, que permanecen activos consumiendo nuestra “barra mágica”. También podremos hacernos con el seudo control de un dragón, si contamos con runas suficientes, y hay que decir que escasean, es más su uso esta muy restringido a un par de intervenciones. También contamos con armas arrojadizas por las que deberemos de pagar también, pero hay que decir que su uso y control es bastante desafortunado para su coste, y muy limitado. El sonido en cambio si brilla ligeramente más, pues cuenta con un doblaje excelente, sin grandes alardes, pero muy correcto en todos los campos, acompañado también de subtítulos, por si acaso; pese a esto, personajes ni tan siquiera abren la boca para hablar lo cual, a estas alturas no nos parece demasiado correcto. Los efectos de sonido cumplen sin grandes alardes, resultando un poco escasos en variedad, si bien hay que destacar todo el murmullo de fondo, pisadas y efectos atmosféricos.



En otro orden de cosas encontramos la banda sonora, implementada de manera magistral, subiendo y bajando conforme a la acción, con una muy bien escogida instrumentalidad, y unas composiciones muy adecuadas; todo un deleite que nos traslada a la mitología nórdica de manera excelente. En resumidas cuentas, Viking Battle for Asgard es un juego mediano, peor correcto en todos y cada uno de sus planteamientos, no desfallece en ningún momento, manteniendo constante su planteamiento, lo cual es todo un alarde. Si bien hay pequeños matices que mejorar o rectificar, aquel que busque acción directa, sin demasiadas complicaciones y algo de variedad, lo encontrara aquí sin ningún problema; abstenerse aquellos que idolatren la mitología y cultura nórdica, pues se llevarán más de un desengaño. A pesar de ello, un titulo correcto y recomendable que logra entretener sin problema alguno, a pesar de que nos deje con la sensación constante de que le falta algo.

Yo le doy un 8
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