Resident Evil 2 Remake: 10 claves para revivir una joya

El clásico de 1998 tendrá nueva versión y estas son nuestras peticiones

Era uno de los mayores sueños de los aficionados a la saga Resident Evil y Capcom por fin dio luz verde al proyecto hace unos meses. El remake de Resident Evil 2, posiblemente el favorito de los usuarios y seguidores de la marca, ya está en marcha, aunque por el momento no sabemos nada concreto sobre él más allá del vídeo que la propia Capcom distribuyó para confirmar que estaba trabajando en su desarrollo y que podéis ver a continuación:

Capcom destacaba recientemente que estamos ante un remake total, no una remasterización al uso. El juego se está rehaciendo desde cero, por lo que en este artículo hemos querido destacar nuestros deseos y peticiones. Porque, como muchos de vosotros, queremos que el remake de Resident Evil 2 sea un éxito respetando el original y dejando claro a las nuevas generaciones los motivos por los que amamos sus juegos clásicos. Habrá cambios, como no podía ser de otra forma, pero eso no quita que éstas sean nuestras 10 claves para poder revivir una joya como se merece.


Imagen promocional de Resident Evil 2 original.

El primer punto destacado no podía ser otro más que este. Los que conocemos la franquicia Resident Evil desde su inicio estamos bastante decepcionados con el rumbo que la saga ha tomado en los últimos años, desde que Resident Evil 4 llegó a las tiendas. Aunque tanto la ya mencionada cuarta parte, así como la quinta y la sexta entrega son de lo más disfrutables como divertimentos, se alejan del survival horror y del género que hizo grande la marca, por lo que esperamos que este remake mantenga vivos los mismos sentimientos que los originales: poca munición, gestión de recursos, resolución de puzles, sustos y atmósfera de serie B.

Aunque propuestas como Resident Evil: Revelations y su secuela apostaban por una mezcla más homogénea de acción y survival, no ha sido hasta que Capcom se ha lanzado a la aventura de las remasterizaciones con el remake de Resident Evil para GameCube que se ha recuperado el verdadero espíritu del survival horror. Las ventas han acompañado, dejando claro que aún existe interés por este género, algo que se pondrá de nuevo de manifiesto cuando se estrene la versión HD de Resident Evil Zero. Los años han pasado y es evidente que debe haber cambios, pero existen algunas líneas maestras que esperamos sean respetadas, por el bien de los fans y del género.


Algunos de los enemigos clásicos de la franquicia.

Para mantener vivo el espíritu del juego original y olvidar experimentos recientes, nada mejor que apostar por los zombis, los muertos vivientes, los cadáveres reanimados que nos persiguen incansables hasta que les volamos la cabeza. El remake de Resident Evil 2 debe volver a los enemigos lentos, que se arrastran hasta nosotros por el suelo, que hacen ruido fuera de cámara y que nos sorprenden al girar una esquina. El espíritu de la obra de George A. Romero intacto. La historia original ha de mantenerse más o menos sin cambios, asegurando así que los estragos del Virus G nos mantengan en vilo al abrir una puerta. No es necesario recuperar las pantallas de carga al abrir una, pero si jugar con los enfoques para que no sepamos que se esconde en la habitación a la que acabamos de acceder.

Claro está, también deben volver viejos conocidos, como la criatura licker, además de algún villano incansable o enemigos finales que nos hagan la puñeta más de una vez. Vamos, recuperar todo ese bestiario repleto de monstruos imposibles y de mutaciones gore que tantos momentos de tensión nos hizo vivir en el pasado. Imaginarlos con la tecnología actual moviéndose en pantalla nos pone los pelos de punta.


Mr. X, uno de los dolores de cabeza constantes de RE2.

Estamos en el año 2015 y cuando salga el juego bien podría ser 2016 o 2017. No queremos tener que pararnos para disparar ni pausar el juego para gestionar nuestro inventario, pero si queremos preocuparnos por nuestros recursos, contar la munición y mezclar sabiamente hierbas de diferentes colores para poder curarnos cuando sea necesario. No queremos un mundo abierto ni fondos renderizados, pero si deseamos entornos en los que la cámara nos impida ver que hay tras una esquina o que el sonido gutural de una criatura desconocida nos mantenga en vilo nada más atravesar una puerta.

Queremos puzles y acertijos y, qué diablos, máquinas de escribir en las que guardar la partida, que resulta de lo más hipster y el guardado automático es demasiado mainstream. El tema de los baúles para guardar objetos se antoja más complejo, aunque todo depende del tipo de gestión de inventario que tenga previsto implementar Capcom. El caso es que nos gustaría una jugabilidad directa, que nos permita realizar las acciones en tiempo real, y el riesgo que ello supone, pero que a la vez mantenga ese toque nostálgico que tanto nos gusta a los que tenemos aún parte de nuestra vida como jugadores anclada en el pasado.


Claire Redfield en Resident Evil: Revelations 2.

Este apartado puede parecer algo obvio, pero realmente esperamos que Resident Evil 2 Remake tenga un acabado gráfico de campeonato, que juegue como ningún otro título de la franquicia con su sistema de iluminación y que nos permita ver la mejor representación de los personajes de la saga en pantalla. Sabemos que se trata de un remake y no de una historia principal o numerada, pero deseamos que se supere lo visto en Revelations 2 y que se note la potencia de la actual generación de consolas, que da para mucho.

Es importante que el título se mueva de forma fluida y que Capcom pula el juego en todos sus aspectos, evitando problemas que hemos experimentado en otras entregas, como el odioso tearing de la quinta entrega o los efectitos de luces de la sexta. Todo debe ser ingame, sin cinemáticas movidas por CGI, algo que la saga superó hace tiempo, con permiso de las recientes remasterizaciones. Si Square Enix nos ha sorprendido con su trabajo en Final Fantasy VII Remake, al menos en lo que hemos visto hasta ahora, Capcom no puede ser menos.


El licker, uno de los monstruos más amados/odiados por los fans.

Uno de los puntos fuertes que presentaba Resident Evil 2 en 1998 era su tremenda rejugabilidad. Es asunto de Capcom averiguar cómo hacerlo, pero queremos volver a tener esos Escenarios A y B, esa campaña que se podía jugar hasta cuatro veces entre todas las versiones de la historia protagonizada por Claire y Leon, esa sensación de estar ante un juego largo aún cuando cada escenario se podía terminar en poco menos de tres horas. No queremos cambiar de disco, pero sí descubrir contenido de sobra e historias paralelas.

Tampoco nos olvidamos de los coleccionables y de los secretos ocultos. Aunque hoy en día, con YouTube haciendo de las suyas antes incluso de que salga un juego, tenga menos gracia, nunca está de más descubrir huevos de pascua y sorpresas que los aficionados sabrán apreciar mejor que nadie. En Resident Evil 6 ya vivimos hasta cuatro historias diferentes, contando la de Ada Wong, por lo que no parece que la idea esté anticuada y aporta al título la variedad de situaciones que necesita.


Leon y Ada juntos, durante Resident Evil: The Darkside Chronicles.

Algo que sí tenemos muy claro es que Resident Evil 2 Remake debe ser una aventura para jugar en solitario. Sabemos que en varios puntos de la trama habrá dos personajes en pantalla, acompañándose y ayudándose, pero no tendría mucho sentido recuperar ese cooperativo visto en RE5 y RE6. Es muy divertido jugar con un amigo las campañas de los juegos mencionados, pero la historia de RE2 debe ser disfrutada en solitario, para que los sustos y la tensión sean más personales.

Si Capcom tiene intención de meter algún componente online, que lo haga fuera de la historia principal. Aunque podría tener su encanto jugar de forma cooperativa las partes en las que dos personajes se unen momentáneamente, son tan cortas que creemos que merece la pena mantener el espíritu monojugador del original y dejarse los experimentos multijugador para otro apartado.


Vista conceptual de la comisaría de policía de Raccoon City.

Si exigimos una renovación gráfica de los personajes o del sistema de iluminación, por citar varios ejemplos, también nos parece indispensable reinventar la urbe en la que sucede la acción, esa Raccoon City conocida por todos los aficionados a la franquicia. Como decíamos antes, no queremos un juego de mundo abierto, género muy de moda estos días, pero sí nos gustaría ver una ciudad más grande, con escenarios que podamos explorar, enemigos aguardando a nuestro paso y algunas localizaciones inéditas.

Los primeros pasos por la ciudad, gameplay que habría el juego en 1998, deberían ampliarse y darle un mayor protagonismo a la urbe. La comisaría de policía, los laboratorios de Umbrella o las alcantarillas son escenarios que no pueden faltar a la cita y que con un buen lavado de cara pueden despertar en el usuario la misma sorpresa que en el juego original. Queremos explorar partes de la ciudad en ruinas, meternos en una tienda de armas y que su dueño esté parapetado detrás del mostrador dispuesto a soltar alguna parrafada antes de morir absurdamente. Raccoon City siempre ha sido un personaje más y con este remake se le puede rendir el homenaje que merece.


Imagen promocional clásica del juego original, con sus dos protagonistas.

Puede que el juego original, a día de hoy, se nos antoje algo corto, pero Capcom debe mantener la historia original en la medida de lo posible. Algún personaje nuevo, líneas argumentales inéditas y escenarios nunca antes vistos serán bien recibidos siempre y cuando puedan encajar con la aventura de Leon S. Kennedy y Claire Redfield.

Dos de los personajes clave de la saga, con permiso de Jill y Chris, merecen un remake a la altura de las circunstancias y la historia de Resident Evil 2, por muy repleta de clichés y de momentos clásicos del género zombi que esté, cuenta con seguidores en todo el mundo que desean revivirla de la forma más fiel posible. Queremos ver a Sherry, a Ada, al doctor Birkin y a todos aquellos que tuvieron su momento de gloria en el 98. Y si introducen nuevos personajes, que sería incluso normal, que no sean el colmo del anticarisma como Piers, por favor.


HUNK, uno de los personajes más misteriosos del universo Resident Evil.

Antes hablábamos de las opciones multijugador que podría presentar el remake aunque sí de verdad existe un modo de juego que todos queremos disfrutar en la nueva versión de Resident Evil 2 ese no es otro más que El Cuarto Superviviente, ese minijuego protagonizado por el misterioso y popular HUNK. Y, claro, también queremos recuperar a Tofu en todo su esplendor, con texturas hiperrealistas que nos hagan morir de amor por el pedazo de comida andante.

Otro que no puede faltar es el Modo Mercenarios, que se ha convertido en todo un clásico para los aficionados a la saga Resident Evil. Es de esperar su inclusión, puesto que no ha faltado a la cita con la saga desde hace varias entregas y añade un buen puñado de horas. Aquí nos olvidamos del survival horror y nos centramos en la acción, con una contrarreloj y muchos enemigos añadiendo algo de tensión al extra más popular de la marca.

El artwork más famosos de Nemesis, el monstruo incansable de RE3.

Después de remasterizar Resident Evil y Resident Evil Zero y de terminar el remake de Resident Evil 2, Capcom sólo tiene una cuenta pendiente con los aficionados: reimaginar el clásico que cerraba la trilogía original, Resident Evil 3: Nemesis. Un remake de la tercera entrega numerada de la saga sería bien recibido por los jugadores, siempre y cuando se cumplan las expectativas con la reinvención de la segunda entrega.

En 2016, Resident Evil cumple 20 años de historia y puede ser un buen momento para que Capcom anuncie la séptima entrega numerada. Parece poco probable que hablen de un posible remake de Nemesis si el de RE2 no se estrena el año que viene, pero soñar es gratis y sólo de imaginarnos al terrible monstruo pisándonos los talones, incansable e incombustible, enloquecemos de nostalgia. Porque de nostalgia va todo el asunto, ¿o no?

¿Qué esperáis vosotros de Resident Evil 2 Remake?