En colaboración con

Iniciar Registrarse 

Análisis Dragon’s Crown

El nuevo videojuego de Vanillaware derrocha imaginación visual y variedad jugable

Publicado por: Sergio Melero Fecha: El año pasado
Desde que Vanillaware —estudio afincado en Osaka que nace gracias al arrojo y empeño de varios extrabajadores de Atlus—, se tomara como principal objetivo desarrollar videojuegos artesanales ante la oleada de productos en 3D que invadía el mercado, no tardaría en hacerse con una amplia legión de fans.

Su director, George Kamitani, siempre ha demostrado un gran respeto y admiración por los artistas clásicos, el arte Japonés del Ukiyo-e y, en consecuencia de todo ello, el creativo ha demostrado un gran apoyo a las técnicas de expresión artística originales. Es por ello que, tras fundar el estudio y diseñar un amplio conjunto de herramientas específicas para sus videojuegos, Kamitani siempre tuvo en mente el desarrollo de Dragon’s Crown.


Y es que, mientras multitud de grandes empresas celebraban interminables reuniones para decidir si sus próximas producciones utilizaría motores 3D propios (con el gasto que ello conlleva) o aprovechaban los últimos avances en herramientas como Unreal Engine (con su ventajas y desventajas), Vanillaware se especializó en la creación de motores bidimensionales cuyos escasos elementos 3D siempre estarían basados en técnicas de pintura y dibujo originales. Los primeros —sorprendentes— resultados no se hicieron esperar: Odin Sphere vió la luz en PS2 para demostrar al mundo lo lejos que estaban las técnicas tridimensionales sin ni siquiera rozar lo que posibilitaba el mundo de la creación bidimensional artísticamente hablando.

Hoy por hoy, las cosas han cambiado mucho dentro del sector, los gráficos tridimensionales no suponen una limitación tan drástica para los creativos, y el realismo que se puede alcanzar sorprende con la llegada de los nuevos sistemas de entretenimiento domésticos. A pesar de todo ello, Vanillaware sigue fiel a la esencia que demostró con títulos como Muramasa: The Demon’s Blade, para brindarnos la posibilidad de disfrutar con Dragon’s Crown, un beat’em’up ARPG bidimensional que nos recuerda a joyas como Dungeons and Dragons o Golden Axe. Efectivamente, la combinación de elementos resulta explosiva y, en el plano visual, tan vibrante como las capas de color que conforman sus escenarios.

Una aventura de Espada y Brujería

La ambientación de Dragon’s Crown es un fiel reflejo del género en el que se basa: nada más comenzar deberemos elegir entre el amplio plantel de personajes (Enano, Amazona, Hechicera, Mago, Guerrero y Elfa) para desarrollar nuestro héroe/heroína. A partir de ahí, llegaremos al fastuoso mundo de Hydeland, un imperio formado por impresionantes ruinas, frondosos bosques, peligrosos laberintos y espectaculares paisajes de fantasía. En él habitan dragones, arpías, muertos vivientes, hombres reptil, minotauros y toda clase de bestias maléficas que conforman un bestiario de órdago.

Y es que el caos se ha cebado con Hydeland, sobre todo tras la desaparición del rey y la confrontación entre los distintos pueblos que dan vida al Imperio. Además, no son pocos los tesoros escondidos en los más profundos laberintos de estas tierras, por lo que la lucha en aras de conseguir fama y riqueza atrae a los más valientes guerreros desde las tierras más lejanas. Y eso mismo sucede a nuestro personaje, pese a que la fama y la riqueza pasen a un segundo plano cuando se nos otorga el destino de salvar al mundo y encontrar el poderoso Dragon’s Crown (una reliquia que otorga el poder de controlar a los dragones).


Bajo esta trama se articula el videojuego que nos ocupa. Si bien es cierto que no es lo más importante de la aventura, el argumento de Dragon’s Crown sirve para justificar de forma perfecta el desarrollo de este juego. Empezaremos jugando la campaña local, iremos superando niveles y realizando diversas misiones secundarias para mejorar a nuestro personaje, equipándolo con complementos cada vez más potentes, mientras conseguimos todo tipo de habilidades y ganamos dinero a cada paso, para introducirnos en el modo multijugador online cuando alcancemos el nivel suficiente como para desbloquearlo (aproximadamente nos tendremos que pasar la mitad del juego en modo de dificultad Normal).

A partir de ese momento las opciones de Dragon’s Crown se desatan mucho más allá de su modos locales (el multijugador offline si que está disponible desde el principio y en el modo un jugador iremos resucitando personajes que nos ayudarán en la aventura, eso sí manejados por la IA). Para logar superar modos tan desafiantes como el Difícil o el Infernal, deberemos subir de nivel a nuestro personaje, ataviarlo con los más poderosos complementos y, si es posible, formar grupo con otros jugadores para elaborar la combinación perfecta de efectivos. Y es que en la variedad está el gusto, y de eso Dragon’s Crown nos da dos tazas y media.
<< <    Siguiente Página: Página2 (Page 1 of 2)    >  >>

Comentarios:


87%
Gráficos
90%90%90%
9.0
Sonido
90%90%90%
9.0
Jugabilidad
85%85%85%
8.5
Satisfacción
85%85%85%
8.5

82
Nota media en metacritic.( Basado en 62 medios ).


79%
Nota de usuarios que han jugado a este juego.( Basado en 60 jugadores ).


Índice del Artículo


 

Amigos: PS3 | Gamewise | PSNow | © LaPS4.com 2006 - 2014 .Bienvenido a la revista lider de videojuegos de PS4